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Foto: Cortesia

El cementerio de los desaparecidos

Por: Agencia Freelance, {{ dateString(fecha_noticia) }}

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San José del Cabo, México.- Los fuertes rayos del sol queman la piel de aquel robusto hombre que golpea incesantemente la tierra con un pico una y otra vez, y después de cinco, seis, siete u ocho fuertes golpes en seco, camina de reversa, arrastrando la herramienta especializada en la remoción de tierra, y abre paso a otro más que encaja una pala, la pisa decididamente y saca un montón de tierra floja del cementerio clandestino de Zacatitos.

El calor de 33 grados de ese día es capaz de sofocar a cualquiera de los centenares de presentes, en medio de un terreno repleto de flora regional, por eso es normal que uno de ellos, se lleve un paño al rostro y se limpie el sudor en un terreno que es custodiados por elementos de la Policía Federal, Ejército Mexicano y Secretaría de Marina.

En las tumbas de ese cementerio no existe ninguna lápida, rosario, epifanio o placa con el nombre del fallecido. Tampoco hay arreglos florales.

Nada. Absolutamente, nada. Todo es silencio y tristeza.

Es un terreno baldío, localizado a unos cuantos metros de una desviación de terracería que sale del camino a la playa Zacatitos, viajando de San José del Cabo rumbo a Cabo Pulmo.

Es el tercer día de jornada de búsqueda en ese terreno de ensueño para muchos empresarios e inversionistas que justamente en el sexenio del ex gobernador de Baja California Sur, Narciso Agúndez Montaño, pelearon jurídicamente por la posesión de esa propiedad que forma parte de una zona conocida como El Zacatón.

Las familias mexicanas más poderosas de este país, como los Sánchez Navarro y los Mcgregor, ni enterados están de que en una parte de esos predios, donde pretenden levantar imperios turísticos en un futuro han sido encontrados hasta hoy 18 cuerpos enterrados que oficialmente no han sido identificados desde el pasado 6 de junio, cuando fue el hallazgo del cementerio de personas que fueron privadas de su libertad, en medio de una guerra entre narcomenudistas por el control de la plaza de San José del Cabo, Baja California Sur.

El macabro hallazgo del cementerio clandestino no fue producto de “labores de inteligencia” de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno.

Tampoco es el resultado del cumplimiento cabal de su deber, cuando investigando la ola de desapariciones que fueron reportadas desde marzo de 2017, obtuvieron las pistas para llegar oportunamente a este lugar.

Es –según datos recabados por Metrópoli—el fruto de las confesiones de los 9 asesinos que fueron detenidos el pasado 30 de mayo en un operativo en la colonia Islas de la ciudad de La Paz.

Los criminales revelaron que en ese extenso terreno habían enterrado alrededor de 25 mujeres y hombres, y los cuales confesaron eran del “grupo antagónico”, y con quienes peleaban el control del territorio, después de que –según la videograbación protagonizada por la ciudadana Ross Ibarra Rojas, el 16 de noviembre de 2016, durante una protesta en la sede del palacio municipal de Los Cabos—el alcalde Arturo de la Rosa Escalante, “vendió la plaza” del principal destino turístico de Baja California Sur.

Durante los primeros tres días de jornada de búsqueda, agentes, peritos y criminalistas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), lograron recuperar los siguientes cadáveres:

El 6 de junio fueron 6 cuerpos, cuatro hombres y dos mujeres.

El 7 de junio fueron 8, siete hombres y una mujer.

El 8 de junio fueron 4, dos hombres y dos mujeres.

En suma, y hasta este momento, van 18 personas encontradas en la zona, de los cuales 13 son hombres y 5 mujeres.

Por el avanzado estado de descomposición de los cadáveres, el total de las occisos permanecen por ahora en calidad de desconocidos, por lo que los peritos de la PGJE, comenzaron a elaborar un perfil genético de padres y hermanos de las personas reportadas como desaparecidas, y el cual será comparado con las muestras de ácido desoxirribonucleico, conocido por sus siglas como ADN, extraído del tejido óseo de los fallecidos.

Así, y según la PGJE, lograrán identificar a cada una de las víctimas que fueron enterradas en el cementerio que parece es de los desaparecidos.

Desde luego que independientemente del estudio científico, los peritos de la PGJE, recolectaron restos de ropa, marcas, señas y hasta algunos tatuajes de los cadáveres que fueron encontrados, y los cuales pudieran ser claves para ir identificado poco a poco a cada una de las víctimas.

Los Desaparecidos

Aunque hasta el momento, y dentro de una de las tumbas, fueron encontradas las identificaciones oficiales de Jesús Fabián Sarabia Reyes y Carlos Enrique Alfaro Rodríguez, los familiares de las decenas de desaparecidos viven desde entonces en tortura constante y tienen la esperanza que cuando menos “ahí” puedan saber del paradero de sus seres queridos.

Cuando salió a la luz el hallazgo de las fosas, pensamos que en esa lista pudiera estar nuestro familiar, y por muy cruel que sea la verdad, queremos una respuesta de las autoridades. Pensamos que dentro de todo lo malo, puede ser bueno, porque vemos una luz de esperanza de hallar una respuesta de nuestro familiar. Desde la desaparición, vivimos sin respuesta de ninguna autoridad”, dijo la madre de uno de los desaparecidos, y quien lamentó que Los Cabos “se haya convertido en un cementerio gigante” por la responsabilidad y la evidente complicidad criminal del presidente municipal de Los Cabos, Arturo de la Rosa Escalante, después de haber vendido la plaza del narcomenudeo en octubre de 2016.

Desde esa fecha, y hasta mayo de 2017, según el último recuento de Metrópoli, basado en una metodología de recolección de información de caso por caso, van 165 personas asesinadas violentamente en Los Cabos.

El siguiente es el informe del número de muertos por mes y año desde el estallamiento de la guerra entre narcomenudistas.

Número de personas asesinadas en 2016

Mes

Número

Octubre

7

Noviembre

20

Diciembre

16

Total

42

 

Fuente: Investigaciones Metrópoli.

 

Número de personas ejecutadas en lo que va de 2017

Mes

Número

Enero

31

Febrero

26

Marzo

45

Abril

3

Mayo

17

Total

122

 

Fuente: Investigaciones Metrópoli.

Desde que tomó protesta del cargo de presidente municipal de Los Cabos, Arturo de la Rosa Escalante, prácticamente llevo consigo la inseguridad, y con ello, una estela de asesinatos violentos y desapariciones forzosas de personas.

Durante su primer año de gobierno, la pugna entre narcomenudistas, casualmente explotó y el “cambio” prometido en su campaña electoral, nunca llegó.

Tan es así que cuando menos “el cambio lo hacemos todos”, según presume su slogan de gobierno, no lo vieron los familiares de los siguientes desaparecidos, según constata en denuncias penales presentadas en la PGJE:

1.- Oswaldo Lucero González.

2.- Normar Nitsuga González Zavala.

3.- Manuel Antonio López Carrillo.

4.- Alejandro Jonathan Barba Martínez.

5.- Agustín Pita Galeana.

6.- Reyna Jiménez González.

7.- Luis Enrique Ulibarría Guillins.

8.- Nataly Marisol Aguilar García.

9.- Dora Luz Agúndez.

8.- Cruz Fisher Armenta.

9.- José Manuel Rodríguez.

10.- Jesús Alfredo Angulo.

11.- Nayelly Manríquez.

12.- Armando Iriarte Medina.

13.- Andrés Iván Bravo Amador.

14.- Ana Laura Álvarez Ramírez.

15.- Erick Adiel Gómez Rosales.

16.- Juan José Rodríguez Fonseca.

17.- Félix Villalobos.

18.- Vicente Nava.

19.- Andrés Iván Bravo Amador.

El punto más álgido de esta guerra entre delincuentes, tal y como lo prueban las estadísticas presentadas en esta misma investigación, fue en marzo pasado, cuando comenzaron a presentarse las primeras denuncias por los delitos privación ilegal de la libertad y desaparición forzosa de personas, algunas de ellas –según algunas denuncias enviadas a este medio— con la sospecha de la participación de agentes de la Policía Municipal de Los Cabos y de la Policía Estatal Preventiva, presuntamente vinculados con los criminales.

Mis hijos se quedaron muy vulnerables y en un estado muy crítico de no saber de repente nada de su papá. ¿Qué les digo? ¿Qué hago? Si a pesar de que presente la denuncia, las autoridades nunca resolvieron nada, inclusive hasta se molestaba el señor del Ministerio Público y los policías ministeriales, cuando uno iba y preguntaba si sabían algo de mi esposo”, dijo la esposa de uno de los desaparecidos.

Después del reportaje publicado por Metrópoli, bajo el titulo “El sembradío de la muerte”, cuando menos 10 familias enviaron la copia de la denuncia sobre la desaparición de sus seres queridos.

Reclamaron la indolencia de las autoridades de los tres niveles de gobierno porque “jamás movieron un dedo en la investigación de todos los casos de desaparecidos”, y la burla –según ellos—particularmente del alcalde de Los Cabos, Arturo de la Rosa Escalante, por decirse “preocupado” por la seguridad de todos, cuando “lo único que ha hecho este señor, es traer escoltas para él y su familia que cuidan la mansión que construyó, cuando fue delegado de Cabo San Lucas y después diputado local”, y de donde desapareció alrededor de 8 millones de pesos y nunca fue investigado por la PGJE.

“Teníamos miedo de dar la cara”, dijo el hermano de uno de los desaparecidos, pero expuso que “ahora son tantos los casos que decidimos unirnos, porque queremos salir a pedir justicia por nuestros seres queridos”.

Desde su punto de vista, y según los familiares, “los responsables no únicamente son los asesinos materiales”, sino “las propias autoridades que fueron omisas y cómplices de los criminales”.

“Mientras privaban a mi hija de su libertad, el señor presidente municipal de Los Cabos, salía hablar de seguridad en todos los medios de comunicación, y cuando seguramente, me la mataban, Arturo de la Rosa, estaba sentado en el escritorio de su oficina con aire acondicionado o en un reunión de esas que tienen a puerta cerrada, pero nunca vi a este señor preocupado por lo que estaba pasando en Los Cabos”, dijo llorando una de las madres, después de contactar vía telefónica a Metrópoli.

La mujer dijo estar desesperada porque “muchas personas como yo ahorita estamos destrozados, muriendo por dentro y con la terrible angustia e incertidumbre de saber si nuestros familiares, aparecerán en esas fosas que encontraron”.

La Complicidad

Desde luego que la policía capacitada, profesional y eficiente que el presidente municipal de Los Cabos, Arturo de la Rosa Escalante, sale a presumir cada vez que entrega uniformes, armamentos y hasta patrullas, nunca pudo detener a los responsables de privar de su libertad a todos los desaparecidos.

Tampoco casualmente detectó gente armada que –según los familiares de las víctimas—"se desplazan cómodamente en convoys por todo San José del Cabo y Cabo San Lucas".

Ni los retenes ni los filtros ni los operativos pudieron detectar a los criminales que viajaban encañonando a sus víctimas desde San José del Cabo hasta el cementerio clandestino, y donde después de torturarlos y matarlos, los enterraron para desaparecerlos de  este mundo.

“Es una inmundicia el gobierno municipal de Los Cabos”, dijo indignada la hermana de otro de los desaparecidos, y quien se quejó que de “todos los medios de comunicación en Los Cabos, están corrompido por Arturo de la Rosa, por eso nadie informa nada de lo que está pasando y nadie saca nada en contra del cochinero de inseguridad que tiene este señor, esó sí con muchas novias en el ayuntamiento y quien se la vive en la fiesta. Todo lo que está pasando en Los Cabos, lo están ocultando, porque lo medios de comunicación lo están protegiendo para que no se sepa nada”.

¿Cuántos les están pagando? ¿Cuánto vale una vida? ¿Cuánto pusieron haber recibido para callarse con el tema de los desaparecidos y no decir nada? ¿Cuánto vale su pinche conciencia?”, citó textualmente, y agradeció a Metrópoli ser el único medio que ha venido informando oportunamente lo que está sucediendo en Los Cabos.

El peor error de los familiares de los desaparecidos –según un integrante del Grupo de Coordinación de Seguridad Pública de Baja California Sur—fue “no alzar la voz”, lo de contrario, “hubieran contribuido de manera importante para evitar tantas desapariciones, porque el tema de seguridad, no debe ser exclusivamente del gobierno”.


BCS, FosasClandestinas, Zacatitos

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