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Foto: Cortesia

Max Rodríguez habría sido asesinado por su labor informativa

Por: Agencia Freelance, {{ dateString(fecha_noticia) }}

Nacional

Ciudad de México.- El director adjunto de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad y Expresión (FEADLE) de la Procuraduría General de la República, Nahúm Pedro Zarate, anticipó el pasado 17 de abril que el trabajo del periodista de La Paz, Baja California Sur, Maximino Rodríguez Palacios, está considerado como el posible móvil del crimen del reportero de Colectivo Pericú.

Lo anterior fue confirmado en el portal del Committee to Protect Journalists (CPJ) con sede en New York, Estados Unidos, y quien relató que el veterano comunicador había sido amenazado de muerte en sinnúmero de ocasiones de manera indirecta, tal y como el 6 de diciembre de 2016, Max Rodríguez, lo denunció públicamente en el portal digital de culcobcs.

El propio director de Colectivo Pericú, Cuauhtémoc Morgan Hernández, y durante una entrevista con el noticiero 10 en Punto de Televisa, explicó el pasado 18 de abril que algunas amenazas explícitas aparecen en “muchos comentarios del portal, después de que el reportero subiera y publicara coberturas informativas de sucesos violentos, y las cuales fueron hechas por personas anónimas”.

Específicamente, y de acuerdo a la versión del director del popular portal de noticias, Max Rodríguez, “nunca informó de alguna situación o presentimiento de que su vida estuviera en peligro”.

Jamás él me indico que estuviera siendo sujeto de acoso o persecución o amenazas directas que me indicara a mi que su vida estuviera en riesgo”, citó textualmente.

Después de cinco días de haber sido acribillado, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad y Expresión (FEADLE) de la Procuraduría General de la República, todavía no tienen resultados sobre el autor intelectual y los autores materiales del crimen.

Únicamente tienen algunos videos de la camioneta que usaron los dos asesinos materiales que fue captada cuando entró y salió del sitio por las cámaras de seguridad de los comercios de la zona.

La camioneta –y según datos recabados por Metrópoli—habría sido perseguida un día anterior al crimen por efectivos de la Secretaría de Marina, y la cual se habría internado y desvanecido en la colonia Indeco, lo que orilló a un operativo de búsqueda con un helicóptero artillado en la zona.

Lo más relevante del caso y –según el Procurador Palemón Alamilla Villeda—es el resultado del estudio de balística forense que arrojó que el arma que utilizaron para asesinar al periodista, aparece relacionada en los siguientes homicidios:

1.- Los agentes de investigación de la Policía Ministerial, Miguel Ángel Castro Romo y Luis Alberto Corrales González, ejecutados el 21 de febrero pasado en la colonia San Bernabé de san José del Cabo.

2.- El comandante del Grupo de Operación Estrategia de la Policía Estatal Preventivo, Salvador Díaz Moreno, acribillado el 5 de abril pasado en la puerta principal del Centro de Reinserción Social de La Paz.

Los asesinos de Max Rodríguez, y según las conclusiones oficiales—es que “son los mismos que han venido matando policías en Los Cabos y La Paz”.

Finalmente, y según datos recabados por este medio, de las tres armas utilizadas inicialmente en la ejecución de los Policías Ministeriales, Miguel Ángel Castro Romo y Luis Alberto Corrales González, dos de ellas fueron incautadas durante un operativo en la Invasión de Santa Rosa en San José del Cabo, y donde fueron detenidos 6 jóvenes sicarios.

El única arma que quedaba pendiente de encontrar, sobre el caso de los agentes de investigación, apareció posteriormente vinculada en el crimen del comandante Salvador Díaz Moreno y del periodista Max Rodríguez.

El estudio de balística forense – y según un perito consultado por Metrópoli—“es un estudio que se hace para analizar las armas de fuego utilizadas en las escenas del crimen”. La investigación –de acuerdo al especialista--- “es el análisis de los proyectiles y de los impactos, determinando el calibre del arma disparada y también la correspondencia entre cascos o casquillos percutidos hallados en los sitios de los sucesos”. Es decir, detectar si la huella del arma en un crimen, es la misma que fue utilizada en otro asesinato.

Así, y según el especialista, es como se puede determinar a través de evidencias, si las huellas de un arma aparecen en uno o varios asesinatos.


CPJ, FEADLE, homicidio, MaxRodriguez

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