Hoy es | {{weather.temp_c}}° La Paz, México

{{pub['hom01-1300x120'].empresa}}

Sección: Opiniones

{{pub['1260x120'].empresa}}

Asuntos de Política

Por: Edgar García Colin, {{ dateString(fecha_noticia) }}

{{setCategory(seccion)}}

Edgar García Colin

Edgar García Colin

Licenciado en Psicología por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Ejecutivo corporativo y consultor en... Leer más

El Cinismo de Tony Agúndez

La investigación judicial que actualmente pesa sobre el ex alcalde de Los Cabos, José Antonio Agúndez Montaño, por el delito de Peculado, y que incluye a los principales funcionarios de la administración que conformó el XI Ayuntamiento, no es cosa menor.

No es la primera vez que el ex funcionario es señalado por desvío de recursos y malversación de dinero público, y los escándalos de esta índole durante su administración, fueron tema frecuente.

Sin embargo, en este caso se trata de una investigación abierta por la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común Investigador Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en contra de “Tony Agúndez” y sus colaboradores, en donde las consecuencias jurídicas de los probables delitos que se les imputa, se pagan con cárcel.

Este hecho reviste varias lecturas, pero la más nefasta y que atenta de manera frontal en contra de la institución que representaban como Ayuntamiento de Los Cabos, es la de que algo muy importante está fallando en Baja California Sur, en nuestra sociedad y concretamente, en el actuar de la clase política.

La “embarrada” a la investidura de alcalde, atañe a todos los municipios del estado y, lo peor, es que no es la primera vez que sucede. Están los sonados casos del expresidente municipal de Loreto, Yuan Yee, y del ex gobernador de Baja California Sur, Narciso Agúndez Montaño, que también tuvieron que vestir el overol amarillo de los presidiarios por un tiempo.

Se está haciendo pues una malsana costumbre para los sudcalifornianos el tener que arrojar al basurero de la historia a las personas en las que, en su momento, depositó su confianza y su dinero, dando cada vez menos certidumbre a las instituciones en torno a las cuales se organizan para sacar adelante a la entidad.

Colocar ladrones al frente de las responsabilidades de gobierno, es algo que solo nos puede llenar de vergüenza y nos debe motivar a la reflexión y al hartazgo, para pasar después a la acción.

Y es aquí en el tema de la acción, en donde las posibilidades del ciudadano de “a pie” se ven limitadas, ya que los mecanismos para organizarse y exigir la reparación de los daños, pasan de nueva cuenta por entidades de gobierno, como son: las contralorías, las fiscalías y los poderes judiciales.

El congreso, por otro lado, difícilmente se pone a representar los intereses de la ciudadanía y, como se ha demostrado muchas veces, solo se limita a investigaciones superficiales y termina aprobando las cuentas públicas de quienes posteriormente resultan ser unos verdaderos pillos, como sucedió finalmente con la revisión al trabajo de los más de cuatro años de  gobierno del Tony.

Desgraciadamente, se puede decir que la descomposición de la clase política en general, no solo atañe al municipio de Los Cabos o a nuestro estado, sino se ha generalizado ya por todos los rincones del país, teniendo incluso al propio Presidente de la República, bajo la sospecha de actos de corrupción y de ir en contra de los intereses de la nación; amén de los varios gobernadores encarcelados o prófugos de la justicia por los mismos motivos.

Sin embargo, esto no justifica de ninguna manera la comisión de un delito, y en el caso del ex alcalde de Los Cabos, son precisamente las autoridades judiciales las que le han citado a declarar y le han leído sus derechos.

Es por todo lo anterior que se puede medianamente entender que el ex alcalde José ntonio Agúndez Montaño lleve su cinismo al extremo, y en un acto de burla, diga ante los medios que “solo se presentó en el juzgado a hacerle un paro a un ahijado”, y que después –acorralado por la verdad incuestionable- se retracte y diga que el tema fue el faltante de 45 millones de pesos por los que se le demandó, justificado que el dinero está en el gasto corriente de su administración.

Para variar, nuestro aclamado personaje y previendo lo inevitable, solicitó la protección de la justicia a través de un amparo para evitar su detención. El amparo, como bien se sabe, es solicitado por civiles, empresas y organismos de la sociedad para protegerse de un eventual abuso de autoridad, pero en este caso, es un ex funcionario el que busca el cobijo de la señora justicia, después de presuntamente haber fraudeado a la propia sociedad.

¡Todo un caso!

El alegato de “persecución política” por parte de “Tony Agúndez” también suena ridículo, si no se tratara de la friolera cantidad de 45 millones de pesos que ya quisiera el Hospital General “Juan María de Salvatierra” para comprar medicamentos o la Secretaría de Salud para construir otro hospital. Incluso, si se tratara de cantidades inferiores, el delito es el mismo, y cualquier excusa es inaceptable.

El fiscal de Agencia del Ministerio Público del Fuero Común Investigador Especializada en Delitos Cometidos por Servidores Públicos de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur, Sergio Villarreal Nogales, tienen en sus manos la importante tarea de dejar bien claro y de cara a la sociedad, a donde fue a parar todo ese dinero y, sobre todo, impartir la justicia que tanta falta le hace en estos días a Baja California Sur.

Culaquier comentario:

edlacan@hotmail.com


Otros temas de Opinión

Otras Noticias

{{ setCategory(n.categoria.title) }}

{{n.slugurl}}

{{ n.titulo }}

{{ textTruncate(n.descripcion, 148, '...') }}

{{n.fecha}}

Comentarios

Más sobre el Autor

{{n.titulo}}

{{ textTruncate(n.descripcion, 148, '...') }}

Por {{n.autor.nombre}} | {{n.fecha}}

{{pub['hom11-1300x120'].empresa}}