Entre hoteles de lujo y aguas negras: La otra cara de Los Cabos

Mientras miles de turistas visitan Los Cabos, la PROFEPA documentó lagunas contaminantes y exige explicaciones al gobierno municipal representado por Christian Agúndez.

Los Cabos, Baja California Sur.- Tras la denuncia presentada por el activista ambiental, Guadalupe Antonio Castro Crespo, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), realizó una visita de inspección en la zona donde se han conformado improvisadas lagunas de aguas negras en la delegación de Cabo San Lucas

De acuerdo con la información recabada, personal federal documentó con fotografías y videos la presencia de estos cuerpos de agua residual a cielo abierto, considerados altamente contaminantes por su potencial impacto en el suelo, el aire y los mantos freáticos.

La inspección incluyó la Planta de Tratamiento Mesa Colorada, ubicada en la colonia Loma del Sol (Tierra y Libertad). Tras entrevistarse con personal de turno, la dependencia federal confirmó que enviará una orden formal de inspección y un requerimiento administrativo al titular del Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Los Cabos, Ramón Rubio Apodaca, para revisar a fondo la operatividad de las instalaciones.

El objetivo es determinar si existe negligencia, omisión o fallas estructurales que estén derivando en el vertimiento o acumulación irregular de aguas residuales. Sin embargo, la acción federal no se limita al organismo operador.

Se notificará oficialmente al presidente municipal de Ayuntamiento de Los Cabos, Christian Agúndez Gómez, así como a la delegación de Cabo San Lucas encabezada por Karina de la O, para que informen sobre la situación en su ámbito de competencia.

Cabo San Lucas es uno de los destinos turísticos más importantes del país, con millones de visitantes al año y una economía sostenida por hoteles de lujo, marinas, desarrollos inmobiliarios y cruceros internacionales.

No obstante, detrás de la postal paradisíaca, hoy emerge una crisis ambiental que pone en entredicho la capacidad de gestión municipal. Habitantes de colonias aledañas señalan olores fétidos, proliferación de insectos y riesgo sanitario

Especialistas en medio ambiente advierten que la exposición prolongada a aguas residuales puede generar afectaciones a la salud pública y contaminar cuerpos de agua cercanos.

El señalamiento es grave: todas las autoridades municipales habrían ignorado el problema, pese a que –según la denuncia– la contaminación podría estar siendo provocada por deficiencias en la operación del propio sistema municipal.

De confirmarse las irregularidades, el caso podría escalar a sanciones administrativas e incluso responsabilidades mayores por daño ambiental. Este caso vuelve a evidenciar el papel clave de la denuncia ciudadana como detonante de acción institucional. Sin la intervención directa del denunciante, el problema habría permanecido en la sombra.

Hoy, la intervención de PROFEPA abre un expediente que podría destapar una cadena de omisiones en uno de los municipios con mayor proyección internacional de México. Mientras tanto, la imagen turística de Cabo San Lucas enfrenta una incómoda realidad: el paraíso también huele a drenaje cuando la autoridad falla.