El caso del grave accidente que sufrió Alonso Barajas Alcantar destapó posibles fallas de Protección Civil y dejó al descubierto un evento que habría operado sin garantías básicas en el poblado de Benito Juárez.
Comondú, Baja California Sur.- Lo que debía ser una jornada de entretenimiento dentro de la Feria de la Naranja terminó en una escena de angustia, omisiones y posibles responsabilidades graves. Hoy, un joven aficionado al off road se debate entre la vida y la muerte en un hospital de la capital del estado.
José Alonso Barajas Alcántar fue trasladado de emergencia a la ciudad de La Paz tras sufrir un accidente durante el evento de automovilismo conocido como Poker Run 2026, realizado el domingo 22 de marzo en el poblado de Benito Juárez, al sur de la cabecera municipal de Comondú. Su estado de salud es crítico: se encuentra entubado y luchando por sobrevivir.
Pero más allá del accidente, el caso provocó la indignación social por lo que familiares de la víctima, testigos del incidente, activistas y asistentes al evento califican como una cadena de negligencias. Señalan directamente a las autoridades municipales y organizadores del evento, quienes habrían incumplido requisitos básicos de seguridad para la realización de este tipo de actividades de alto riesgo.
De acuerdo con la normativa, cualquier evento masivo –y más aún uno que involucra vehículos de alta velocidad– debe contar con documentación indispensable: seguro vigente, plan de contingencia, coordinación con cuerpos de emergencia y, sobre todo, la autorización oficial de Protección Civil municipal. Documentos que, además, deben estar disponibles y visibles durante el desarrollo del evento.
Sin embargo, tras el accidente, ha surgido una revelación que agrava aún más la situación: los organizadores habrían desconocido al joven como participante, asegurando que no figura en sus registros. Una declaración que abrió un nuevo frente de cuestionamientos: ¿bajo qué condiciones se desarrolló realmente el evento?.
La responsabilidad también apunta hacia la Dirección de Protección Civil en Comondú, encabezada por Justo Aarón García, instancia que tiene entre sus funciones la inspección, vigilancia y autorización de este tipo de eventos, así como la obligación de garantizar que se cumplan las medidas de seguridad antes, durante y después de su realización.
La ley es clara: Protección Civil debe prevenir riesgos, supervisar condiciones de seguridad y actuar de manera inmediata ante emergencias. No es una función decorativa, es un deber legal. Hoy, mientras un joven permanece en estado crítico, crece la exigencia de respuestas. ¿Se trató de negligencia u omisión o algo más? Porque cuando un evento masivo se convierte en tragedia, ya no es un accidente aislado, es el reflejo de un sistema que falló.
En medio de los señalamientos en contra de Protección Civil Municipal, el alcalde de Comondú, Roberto Pantoja Castro, sigue conservando silencio cómplice en relación al accidente que manchó el evento familiar. El edil simplemente se dedicó a tomarse fotografías en el protocolo de coronación de los pilotos ganadores de la carrera, deslindandose del suceso que podría costarle la vida a la víctima, por las presuntas omisiones en los protocolos de seguridad de la competencia automotriz.
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