Municipios ahogados en deuda en BCS

Los municipios de BCS cargan con casi un tercio de la deuda estatal con Los Cabos a la cabeza. El peso de los pasivos ya consumen recursos clave.

La Paz, Baja California Sur.-  Las finanzas públicas en el estado se dispararon en números rojos. Los municipios de Baja California Sur concentran casi el 30% de la deuda total de la entidad, una proporción que rebasa por mucho el promedio nacional y que refleja una presión financiera cada vez más crítica.

De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, al cierre del cuarto trimestre de 2025 la deuda municipal alcanzó los 793 millones de pesos, colocando a Los Cabos como el epicentro del problema financiero.

Así se reparte la deuda:

1-Los Cabos: 578 millones.

2-La Paz: 198 millones.

3-Mulegé: 15 millones.

4-Loreto: 2 millones.

El caso de Los Cabos es el más alarmante. El municipio tiene comprometido hasta el 100% de su Fondo General de Participaciones, lo que se traduce en una realidad contundente: 7 de cada 10 pesos que recibe ya están destinados al pago de deuda.

Este nivel de endeudamiento limita severamente la capacidad operativa del ayuntamiento y reduce el margen para atender necesidades básicas.

El impacto es directo. Recursos que deberían destinarse a servicios esenciales como bacheo, alumbrado público y seguridad, están siendo absorbidos por el pago de pasivos heredados.

A pesar de los esfuerzos de recaudación, los intereses y amortizaciones siguen frenando la inversión en obra pública, mientras el crecimiento de la deuda mantiene a la entidad bajo la lupa de calificadoras crediticias.

Especialistas en economía advierten que, a nivel nacional, la deuda municipal representa en promedio apenas el 4.2% del total subnacional, lo que hace aún más preocupante el caso de Baja California Sur, donde el peso recae fuertemente en los ayuntamientos.

Aunque en el último año los municipios no contrataron nuevos financiamientos, el problema persiste. En contraste, el gobierno estatal sí adquirió créditos por alrededor de 700 millones de pesos para cubrir necesidades de liquidez.

El panorama revela una dependencia histórica de créditos bancarios y compromisos a largo plazo para sostener servicios urbanos en zonas clave como La Paz y Los Cabos. Ante este escenario, el gobierno estatal busca mecanismos de refinanciamiento para evitar un colapso en la prestación de servicios.