Revuelta en Los Cabos: transportistas bloquean obra clave por falta de pagos

Transportistas de la CATEM bloquearon parcialmente las obras del paso a desnivel de Fonatur por adeudos de hasta tres meses de sueldos en Los Cabos.

Los Cabos, Baja California Sur.– El municipio de Los Cabos vive una nueva crisis laboral que amenaza con frenar una de sus obras más importantes. Un grupo de aproximadamente 30 transportistas afiliados a la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) realizaron este 6 de abril un bloqueo parcial del carril de norte a sur de Cabo San Lucas con dirección a San José del Cabo, a la altura del paso a desnivel de Fonatur, exigiendo el pago de tres meses de adeudos.

La movilización comenzó alrededor de las 9 de la mañana, cuando decenas de unidades se concentraron en la zona de construcción para presionar a la empresa responsable, Placonsa S.A. de C.V., señalada por incumplir compromisos previamente pactados.

La cifra asciende a los 10 millones de pesos, de acuerdo a los representantes sindicales de Los Cabos. Un monto que sigue en promesa por parte de los encargados de la obra.

Nos prometieron el pago el 30 de marzo y no cumplieron”, denunció Lucía Sánchez, una de las afectadas, quien reveló que incluso ya había existido una mesa de diálogo donde se acordó liquidar los adeudos. Un acuerdo que quedó en el aire.

Los transportistas aseguran que, pese a que se habla de una supuesta transferencia, el dinero no ha llegado, por lo que decidieron escalar la protesta. El bloqueo se mantendrá de forma parcial, pero advierten que podría endurecerse si no hay respuesta inmediata, lo que pone en riesgo el avance de esta obra estratégica para la movilidad en la zona turística.

Cabe destacar que el pasado 17 de marzo, los mismos trabajadores ya habían suspendido labores, lo que anticipaba el conflicto que hoy estalla en plena obra. Hasta el momento, ni autoridades del Centro SICT en BCS ni la empresa han dado la cara, aumentando la tensión entre los afectados y con el riesgo de que detone un paro total. Mientras tanto, la presión crece y el reloj corre en contra de la constructora.