Hallazgo en El Conchalito revela entierro prehispánico en La Paz

Lo que inició como un reporte por posibles restos ligados a desaparición forzada, derivó en el hallazgo de un entierro prehispánico en El Conchalito, confirmó el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

La Paz, Baja California Sur.- Lo que comenzó como una alerta por posibles restos vinculados a desaparición forzada, terminó por revelar un entierro humano de origen prehispánico en El Conchalito, confirmó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). 

El hallazgo fue reportado el pasado 13 de abril en la calle Brecha California entre Politécnico Nacional y Tesoro, en la colonia La Posada, tras una denuncia presentada por la Fiscalía Especializada en la Investigación y Persecución de Delitos de Desaparición Forzada de Personas en Baja California Sur.

Ante el aviso, la dirección del Centro INAH en la entidad comisionó a personal especializado para realizar una investigación arqueológica y antropológica orientada al registro e identificación de los restos.

Durante las labores de campo, el equipo –integrado por arqueólogos y un antropólogo físico– localizó con precisión el sitio en la playa conocida como El Conchalito, donde se confirmó la presencia de un entierro individual acompañado de materiales líticos y malacológicos.

De acuerdo con el INAH, estos elementos son característicos de ancestrales asentamientos humanos en la región. El director del Centro INAH en Baja California Sur, Alfredo Feria Cuevas, explico que el protocolo institucional permite distinguir en campo si se trata de restos recientes o antiguos.

Cuando recibimos un reporte de osamenta, acudimos de inmediato para determinar su origen. Analizamos factores como la ausencia de tejidos, la calidad del hueso, la dentadura, la posición del cuerpo y los materiales asociados“, detalló.

En este caso, precisó, los indicios confirmaron que se trata de un contexto arqueológico. El hallazgo presentó además una particularidad: solo fue localizada la mitad inferior del cuerpo, depositada de forma longitudinal. La parte superior no fue encontrada.

Según el especialista, esto podría deberse a una remoción posteriorlo que constituiría un delito federal o a una practica fúnebre especifica de los grupos que habitaban la zona.

Tras la excavación y el registro, los restos fueron trasladados al Museo de Antropología e Historia de Baja California Sur, donde serán sometidos a estudios de antropología física para determinar edad, sexo, posibles patologías, dieta y, en la medida de lo posible, la causa de muerte.

El área de intervención ha sido documentada como un espacio funerario de larga duración. En abril de 2018 se registraron osamentas fechadas alrededor del año 1100 d.c., mientras que entre enero y mayo de 2022 se identificaron multiples entierros en proyectos de investigación. En 2025, nuevos hallazgos asociados a actividades de sepultura y subsistencia reforzaron la relevancia del sitio.

Feria Cuevas informó que en lo que va del 2026 el instituto ha atendido dos reportes en esta zona: uno excavado directamente por su equipo y otro entregado en la Fiscalía, tras haber sido removido previamente.

Las autoridades indicaron que el lugar permanece bajo resguardo institucional, al tratarse de un espacio protegido por su valor arqueologico.

El hallazgo confirma que en zonas urbanas de La Paz aún persisten vestigios de alto valor histórico, lo que refuerza la necesidad de preservar un patrimonio que continúa emergiendo en el contexto del crecimiento de la ciudad.