Activistas sudcalifornianos acusan vuelos clandestinos, ingreso de materiales de construcción y posible avance inmobiliario dentro de la Reserva de la Biósfera Sierra La Laguna.
La Paz, Baja California Sur.- Mientras las autoridades ambientales guardan silencio, ciudadanos y activistas denunciaron que un helicóptero estaría realizando entre 10 y 14 vuelos diarios transportando presuntos materiales de construcción hacia la zona núcleo de la Reserva de la Biósfera, uno de los ecosistemas más importantes y frágiles del estado.
La Asociación Rescate a los Pueblos, Tradiciones y su Economía reveló que desde hace semanas han documentado los sobrevuelos vinculados presuntamente a la empresa “Frondoso”, situación que ha desatado temor e indignación ante la posibilidad de que se esté desarrollando un proyecto inmobiliario de lujo en plena área natural protegida.

Desde San José del Cabo, los integrantes del colectivo –Guillermo Trasviña, Adriana Ruiz, Verónica Castro, Elizabeth Álvarez, Adriana Jalife y Javier Ávila– denunciaron que las obras habrían comenzado “en total secreto” y que el pasado 2 de mayo presentaron una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
“En total secreto han dado inicio a obras inmobiliarias en el área de amortiguamiento y en los primeros valles de la zona núcleo en la Biosfera Sierra La Laguna”, denunció la activista Elizabeth Álvarez.
De acuerdo con los denunciantes, los sobrevuelos comenzaron nuevamente el pasado 30 de abril de 2026, aunque aseguran que actividades similares ya se habían observado desde el verano de 2025.
Sin embargo, esta vez la preocupación escaló porque ciudadanos captaron imágenes de helicópteros ingresando presuntos materiales de construcción hacia la sierra, lo que para los activistas representa una posible violación ambiental de gran escala.
La situación ha generado indignación debido a que la Sierra La Laguna no solo es un símbolo ecológico de Baja California Sur, sino también la principal fábrica natural de agua para gran parte de la entidad.
Especialistas advierten que cualquier alteración del suelo en la reserva podría afectar directamente la captación hídrica, la biodiversidad endémica y el equilibrio ecológico de toda la región.
La organización acusó que detrás de estos movimientos existe un modelo territorial que favorece intereses turísticos e inmobiliarios por encima de las comunidades y del patrimonio ambiental sudcaliforniano.
“La introducción de especies ajenas al ecosistema y el avance de proyectos inmobiliarios en la zona alta de la Sierra La Laguna obedecen a un modelo de ordenamiento territorial que vende la naturaleza, desplaza comunidades y prioriza fines turísticos e inmobiliarios”, señalaron.
Ante ello, lanzaron un duro pliego petitorio dirigido a la Presidencia de México y a senadores por Baja California Sur, donde exigen frenar inmediatamente cualquier actividad inmobiliaria en la reserva.
Entre las principales demandas destacan: frenar los vuelos del helicóptero y cualquier desarrollo inmobiliario en Sierra La Laguna, recuperar predios en áreas naturales protegidas que estén en manos de capital privado o extranjero, reconocer el agua como asunto de seguridad nacional, reformar leyes ambientales y cambiar el modelo de administración de áreas protegidas, además de garantizar consultas reales a comunidades locales antes de aprobar proyectos territoriales.

La polémica escaló todavía más luego de que la directora de Gestión Integral de la Ciudad en La Paz, Kenia Cervantes Villegas, confirmara públicamente que no existe ninguna solicitud de licencia de construcción registrada para obras en Sierra La Laguna.
“Hasta ahorita no tenemos ninguna solicitud, ningún registro para construcciones en Sierra de la Laguna”, declaró. La funcionaria adelantó que podrían realizar inspecciones en la zona para verificar si existen actividades ilegales o construcciones sin autorización.
También recordó que incluso en terrenos privados toda obra requiere permisos especiales, especialmente cuando se trata de áreas naturales protegidas.
El conflicto revive viejas batallas ambientales en Baja California Sur. Durante años, organizaciones civiles lograron frenar proyectos de minería tóxica y desarrollos turísticos de alto impacto en la Sierra La Laguna.
Recientemente, el caso del llamado “Santuario del Tío Checo”, promovido por la asociación Hermandad en Armonía, ya había generado polémica por intentar impulsar construcciones en zonas restringidas bajo el discurso de “sanación espiritual”.

Ahora, los activistas advierten que la historia podría repetirse, pero con tácticas más discretas y operaciones aéreas que buscan evadir la vigilancia ambiental.
Datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), señalan que la presión humana sobre la periferia de la reserva aumentó un 15% en los últimos dos años debido al boom inmobiliario y turístico en Todos Santos y El Pescadero.
Ante la falta de una postura contundente por parte de autoridades federales y estatales, los propios ciudadanos han comenzado a organizar monitoreos propios y asambleas comunitarias para defender el territorio.
Incluso ya se constituyó una Asamblea General de los Pueblos Soberanos de Baja California Sur para enfrentar lo que consideran una amenaza directa contra la Sierra La Laguna.
“No podemos permitir que el freno jurídico a un proyecto sea solo una pantalla mientras por otro lado meten máquinas”, advirtieron los activistas locales.
De no detenerse los sobrevuelos y el ingreso de materiales, diferentes organizaciones civiles ya anticipan posibles movilizaciones masivas en La Paz y Los Cabos para exigir inspecciones inmediatas y castigo ejemplar contra quienes resulten responsables de un posible ecocidio silencioso en el corazón verde de Baja California Sur.
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