La tragedia que pudo evitarse en Los Cabos

Una celebración mundialista se convirtió en escenario de caos, atropellamientos, decenas de heridos y una muerte que hoy mantiene cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades municipales.

Los Cabos, Baja California Sur.- Cabo San Lucas amaneció de luto.

Lo que debía ser una noche histórica para celebrar el triunfo de México sobre Chequia en el Mundial 2026 terminó convertida en una tragedia que dejó una persona muerta, al menos 17 lesionados y una ciudadanía que exige respuestas sobre la ausencia de medidas de seguridad para un festejo que era completamente previsible.

Miles de aficionados se concentraron la noche del miércoles sobre el bulevar Lázaro Cárdenas, una de las principales vialidades del puerto. Vestidos con los colores de la Selección Mexicana, los asistentes abarrotaron la avenida frente a centros nocturnos y comercios, bloqueando por completo la circulación vehicular.

Sin embargo, las autoridades municipales nunca se preocuparon por cerrar las vialidades si sabían de antemano que habría una multitud celebrando en las calles. 

Varios testigos señalaron que agentes de Tránsito Municipal sí se encontraban en la zona, pero la estrategia de control consistió únicamente en colocar algunos botes para delimitar un carril vehicular, una medida que resultó insuficiente frente a cientos de personas ocupando el arroyo vehicular.

Videos difundidos en redes sociales muestran cómo un automóvil quedó atrapado en medio de la multitud. En las grabaciones se observa a personas rodeando la unidad, golpeando la carrocería, subiéndose al cofre y colgándose de las ventanas.

Segundos después ocurrió la tragedia.

De acuerdo con los reportes oficiales, el conductor aceleró de manera repentina para intentar salir del cerco humano, impactando a varias personas que participaban en los festejos.

El saldo fue devastador.

Paramédicos, bomberos y personal de Protección Civil desplegaron un operativo de emergencia para atender a los lesionados, quienes fueron distribuidos en distintos hospitales de Cabo San Lucas y La Paz.

Las autoridades confirmaron que 17 personas resultaron heridas y que una de las víctimas perdió la vida a consecuencia de los hechos.

Mientras tanto, el conductor fue detenido y puesto a disposición del Ministerio Público para determinar su situación jurídica.

No obstante, la Procuraduría General de Justicia del Estado también confirmó la apertura de una carpeta de investigación por las agresiones que sufrió el propio automovilista después del atropellamiento.

Según información recabada por fuerzas de seguridad y fuentes médicas, tras ser bajado del vehículo fue golpeado por una multitud enfurecida, sufriendo lesiones de extrema gravedad. Incluso ingresó al hospital prácticamente sin signos vitales y tuvo que ser reanimado por personal médico especializado.

Por ello, la PGJE investigará por separado tanto el atropellamiento como las agresiones cometidas contra el conductor. Pero más allá de las investigaciones penales, la indignación social apunta hacia otro frente: la prevención.

La ciudadanía cuestiona por qué no se habilitó un espacio seguro para la celebración, como ocurrió en otras entidades del país durante los eventos masivos relacionados con la Copa del Mundo.

Para eso pagamos impuestos, para que nos cuiden y organicen. Los carros de un lado y los aficionados de otro. Esa era su responsabilidad“, expresaron los asistentes tras los hechos.

La crítica también se dirige a la falta de coordinación institucional para anticipar un festejo que, tras una victoria de la Selección Nacional en plena Copa del Mundo, era prácticamente inevitable.

Mientras las familias enfrentan la angustia de los lesionados y una comunidad lamenta una muerte que pudo haberse evitado, crece la exigencia de esclarecer si existió negligencia en la planeación y control de la seguridad pública durante los festejos.

Hoy, Cabo San Lucas no celebra una victoria mundialista.

Hoy llora una tragedia imposible de ignorar.