Del “cobro de piso” al secuestro virtual: así mutó la extorsión en BCS

Llamadas, fraudes digitales y secuestros virtuales sustituyen cada vez más a las amenazas presenciales en Baja California Sur.

La Paz, Baja California Sur.- La extorsión se convirtió en uno de los nuevos focos rojos de seguridad en Baja California Sur durante 2026

Las denuncias oficiales registradas en los primeros meses del año muestran un incremento considerable frente al mismo periodo de 2025, mientras el delito abandona las formas tradicionales y se traslada cada vez más a teléfonos celulares, redes sociales y plataformas digitales.

De acuerdo con cifras atribuidas al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y al Observatorio Nacional Ciudadano, entre enero y mayo de 2026 se contabilizaron 71 denuncias por extorsión, de las cuales 64 correspondieron a modalidades digitales o telefónicas y siete a casos presenciales. 

En el mismo periodo de 2025 se habían registrado 47 denuncias, lo que representa un aumento de aproximadamente 51 por ciento. El crecimiento anual acumulado referido en los reportes alcanza hasta 95.7 por ciento, dependiendo del periodo y metodología de comparación.

El delito representa actualmente una tasa aproximada de 6.42 víctimas por cada 100 mil habitantes, con una concentración principalmente en Los Cabos, La Paz y Comondú

El dato revela un cambio en el rostro de la extorsión en Baja California Sur, ya que no necesariamente requiere que un delincuente llegue personalmente hasta un negocio o domicilio para exigir dinero.

La Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), ha señalado que el tradicional “cobro de piso” no constituye, hasta ahora, la principal modalidad detectada en la entidad. En su lugar, las autoridades han identificado mecanismos de extorsión que aprovechan la tecnología para intimidar y obtener dinero de sus víctimas.

Entre estos métodos se encuentran los fraudes telefónicos, engaños digitales y secuestros virtuales, operaciones que pueden ser ejecutadas incluso desde fuera de Baja California Sur. Los delincuentes utilizan llamadas, mensajes, redes sociales y otras herramientas para generar miedo, presionar a las víctimas y obligarlas a entregar recursos.

Esta transformación representa un desafío adicional para las autoridades, debido a que la operación puede desarrollarse a distancia y dificultar la identificación de quienes realizan las llamadas o envían las amenazas.

El incremento de este delito coloca bajo escrutinio el reclamo social para que las autoridades fortalezcan las estrategias de prevención, investigación y reacción ante las nuevas modalidades de extorsión.

La exigencia alcanza directamente al gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, ante un escenario donde el delito no sólo golpea el patrimonio de las familias sudcalifornianas, sino que también explota uno de sus recursos más efectivos: el miedo.

Mientras las cifras oficiales exhiben un repunte y los delincuentes perfeccionan sus mecanismos de engaño mediante herramientas digitales, Baja California Sur enfrenta el reto de evitar que el teléfono celular se convierta en la nueva puerta de entrada de la delincuencia a los hogares.