Burócratas toman oficinas y amenazan con suspender servicios por falta de pagos en Comondú

Trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento de Comondú denuncian hasta cuatro quincenas pendientes y el incumplimiento de bonos y prestaciones.

Comondú, Baja California Sur.- La crisis laboral y financiera que arrastra el Ayuntamiento de Comondú volvió a escalar y este viernes amenaza con paralizar parte de los servicios públicos del municipio.

Trabajadores sindicalizados mantienen acciones de protesta y toma de oficinas ante los adeudos que, aseguran, mantiene la administración municipal encabezada por Roberto Pantoja Castro, incluyendo salarios, bonos y prestaciones pendientes.

La inconformidad alcanzó las oficinas del Ayuntamiento y también instalaciones de la representación del Gobierno del Estado en Comondú, mientras en comunidades como Puerto Adolfo López Mateos los trabajadores advierten que el paro podría traducirse en la suspensión de servicios básicos para la población.

De acuerdo con los trabajadores, el adeudo salarial habría alcanzado hasta cuatro quincenas, además de distintos beneficios económicos como empleados de gobierno y bonificaciones pendientes. La cifra coincide con las denuncias realizadas públicamente por cientos de burócratas durante las movilizaciones de esta semana.

Esta protesta no es un hecho aislado. Durante septiembre, los trabajadores ya habían bloqueado la carretera Transpeninsular para exigir el pago de la primera y segunda parte del bono de útiles escolares, que debía cubrirse desde agosto.

En Puerto Adolfo López Mateos, personal sindicalizado habría iniciado un paro permanente en las oficinas de la delegación municipal como medida de presión ante los pagos pendientes.

Los trabajadores advierten que, de mantenerse la suspensión de labores, podrían detenerse los servicios públicos que impactan directamente a la población, entre ellos la recolección de basura, además de otras actividades operativas de la administración municipal.

La situación genera preocupación entre los habitantes de esta comunidad, particularmente porque López Mateos todavía enfrenta las afectaciones provocadas por el paso del huracán Polo.

A los reclamos de los trabajadores sindicalizados se suman los señalamientos sobre presuntos adeudos a personal de confianza. De acuerdo con los propios trabajadores, algunos empleados evitarían manifestarse públicamente por temor a perder su fuente laboral y por no contar con representación sindical.

La nueva jornada de protestas ocurre después de meses de tensión entre los propios trabajadores y el Ayuntamiento.

En julio, el alcalde Roberto Pantoja explicó que el municipio enfrentaba problemas para cubrir la nómina debido al congelamiento de cuentas bancarias derivado de laudos y demandas laborales. Esa situación afectó entonces el pago de quincenas y prestaciones a trabajadores, incluidos elementos de Seguridad Pública.

Los policías municipales llegaron a mantener un paro durante 16 días y finalmente levantaron la protesta después de que se cubrió la prima vacacional pendiente. Sin embargo, las dificultades financieras no quedaron resueltas.

En agosto, el Sindicato de Burócratas volvió a convocar a movilizaciones por prestaciones pendientes, mientras que en septiembre los trabajadores endurecieron las medidas de presión con bloqueos de la carretera Transpeninsular.

El jueves 1 de octubre, la protesta volvió a subir de tono con el bloqueo de la Transpeninsular en la salida norte de Ciudad Constitución y la toma de instalaciones, mientras los trabajadores exigieron una ruta de pago con fechas concretas y recursos que garanticen el cumplimiento.

Mientras crece la presión sobre el Ayuntamiento, en López Mateos algunos habitantes describen el escenario con una frase que contrasta directamente con el lema de la actual administración municipal: “Ya se apagó la Flama de la Esperanza”.

La expresión refleja el malestar generado por los problemas laborales, los adeudos y el temor de que la disputa entre los trabajadores y las autoridades termine repercutiendo directamente en los servicios que recibe la población.

El Ayuntamiento de Comondú tiene contemplado en su presupuesto 2026 más de 643 millones de pesos para servicios personales, incluyendo remuneraciones, sueldos, prestaciones, compensaciones y seguridad social.

Por ahora, los trabajadores exigen una solución concreta a los adeudos y garantías de pago, mientras la presión aumenta sobre la administración municipal.

Comondú enfrenta nuevamente una crisis laboral que ya dejó de estar solamente dentro de las oficinas del Ayuntamiento y comienza a impactar directamente la vida cotidiana de sus habitantes.