Asaltan a regidor de Los Cabos a punta de pistola y celular robado aparece en cuartel de la MARINA

Celestino Atienzo denunció que fue sometido por hombres armados en San José del Cabo. Tras el asalto, uno de los teléfonos robados registró su ultima ubicación dentro de instalaciones de la SEMAR y Guardia Nacional.

Los Cabos, Baja California Sur.- El octavo regidor del Ayuntamiento de Los Cabos, Celestino Atienzo, denunció haber sido víctima de un asalto a mano armada en San José del Cabo.

Lo que ocurrió después levantó las sospechas de los afectados, ya que uno de los teléfonos robados fue geolocalizado dentro de los dormitorios del Batallón de Infantería de Marina Número 46 (BIM-46), instalaciones compartidas por personal de la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Guardia Nacional (GN).

El atraco ocurrió el viernes 9 de octubre en la zona conocida como Toro Muerto, donde dos sujetos encapuchados y armados irrumpieron en una propiedad en la que se encontraba Atienzo junto con al menos seis personas más, incluido un ciudadano extranjero que acababa de llegar al destino turístico.

De acuerdo con el relato del regidor, los agresores sometieron a las víctimas bajo amenazas de muerte y las encañonaron para despojarlas de siete teléfonos celulares, un vehículo particular, tokens bancarios y dinero en efectivo. Entre el efectivo robado había 100 mil pesos destinados a compromisos laborales.

Atienzo señaló que los delincuentes utilizaron expresiones que identificó como propias del adiestramiento militar, un detalle que, junto con la violencia del ataque y la posterior ubicación de uno de los dispositivos, incrementó sus sospechas sobre la posible planeación del robo.

Otro elemento que llamó la atención de las víctimas fue que los asaltantes dejaron objetos de alto valor, entre ellos un reloj Rolex, pese a que tuvieron oportunidad de apoderarse de ellos.

Tras el asalto, las víctimas recurrieron a aplicaciones de rastreo familiar y servicios de geolocalización de Google para intentar recuperar sus pertenencias y seguir el recorrido de los responsables.

Según la reconstrucción compartida por los afectados, uno de los teléfonos dejó de emitir señal cerca de las 11:59 de la noche, en un puente elevado que cruza el libramiento carretero del aeropuerto hacia Cabo San Lucas.

Al acudir a esa zona, las víctimas encontraron y recuperaron dos iPhones que habrían sido abandonados durante la huida. También señalaron que el vehículo robado fue dejado metros adelante, presuntamente como parte de la ruta de escape de los asaltantes.

Sin embargo, el dato que aumentó la gravedad de la denuncia llegó minutos después de la medianoche, cuando otro de los dispositivos registró su última ubicación dentro de los dormitorios del personal de la Marina y la Guardia Nacional, en el BIM-46, ubicado sobre la carretera transpeninsular entre San José del Cabo y Cabo San Lucas.

Los afectados sostienen que la ubicación proporcionada por las aplicaciones fue suficientemente precisa para señalar el interior del recinto castrense. No obstante, la geolocalización de un teléfono, por sí sola, no permite establecer quién lo tenía en su poder ni demostrar la participación de personal militar en el asalto. La denuncia también abrió cuestionamientos sobre la respuesta de las autoridades encargadas de investigar el caso.

De acuerdo con lo referido por los afectados, personal del Ministerio Público les habría informado que el destacamento no contaba con bitácoras para identificar a las personas que ingresan o salen de las instalaciones.

La versión generó inconformidad entre las víctimas, que consideran necesario esclarecer cómo llegó el dispositivo hasta ese punto y quién pudo tenerlo en sus manos.

“Se me hace una barbaridad que un destacamento de la Guardia Nacional y de la Marina no tenga un control de quién entra y sale. La ubicación de los celulares es sumamente exacta; es imposible que se equivoquen”, expresó Atienzo.

El señalamiento aceleró la necesidad de revisar los registros de acceso, las imágenes de videovigilancia y cualquier otro elemento que permita reconstruir el recorrido del teléfono después del robo.

Hasta el momento no se ha acreditado que algún integrante de la SEMAR o de la Guardia Nacional haya participado en el atraco, ni que el dispositivo haya sido localizado físicamente en posesión de un elemento de esas corporaciones.

La Fiscalía General del Estado de Baja California Sur abrió la carpeta de investigación SJC/3246/2026 para esclarecer el robo con violencia. Según los indicios, una de las líneas de investigación contempla la posibilidad de que el atraco responda a una modalidad delictiva registrada en esa zona.

Celestino Atienzo y las demás víctimas esperan que las autoridades resuelvan los hechos y expliquen por qué uno de los dispositivos robados terminó geolocalizado en instalaciones federales de seguridad.