Captan a subprocurador en fiesta de Narciso Agúndez

El responsable de investigar el crimen de Jonathan Hernández, Bernardo Soriano Castro, compartió el pan y la sal con Los Agúndez. Juez y parte, juntos.

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San José del Cabo, Baja California Sur.- El subprocurador de Delitos de Alto Impacto de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur, Bernardo Soriano Castro, fue captado en la fiesta del ex gobernador Narciso Agúndez Montaño, celebrada la noche del pasado 29 de octubre en el Rancho San Juan.

El subprocurador es el responsable de investigar el crimen del joven Jonathan Hernández Ascencio, ocurrido la madrugada del 4 marzo de 2010 en el Bar «Las Micheladas» en el malecón de La Paz.

El propio padre de la víctima, Daniel Hernández Aguirre, señala directamente al hijo del ex gobernante y actual director de la Administración Portuaria Integral (API), Narciso Agúndez Gómez, como el responsable de haber matado a su hijo, cuando su papá todavía era gobernador.

Así, y según la fotografía obtenida en una investigación de MetrópoliMx, juez y parte, convivieron juntos en la fiesta del ex gobernador que estuvo preso por el delito de peculado.

En la fotografía puede verse a Bernardo Soriano Castro, acompañado de un grupo de personas, entre ellas, el actual delegado de la Comisión Nacional Forestal de Baja California Sur (Conafor), José Antonio Agúndez Montaño, imputado como responsable del desvío de 45 millones 57 mil 293 pesos con 16 centavos en el ejercicio fiscal de 2012.

El delito quedó integrado en la Carpeta de Investigación, bajo el número de expediente LPZ/112/SP6/2016, después de que el ex edil de Partido del Trabajo (PT), no pudiera comprobar más de 45 millones de pesos.

La fiesta donde además estuvieron presentes connotados ex presidiarios del agundismo pernicioso, como Alfredo Porras Domínguez y Luis Armando Díaz fue amenizada por «Los Internacionales Cadetes de Linares«, grupo que cobra entre 200 y 300 mil pesos por tocar sus éxitos como «Jesús Malverde», «Los dos amigos», «Una página más» y «Las tres tumbas».

Apenas el pasado 17 de agosto, Bernardo Soriano Castro, habría reaperturado la investigación del asesinado de Jonathan Hernández Ascencio, después de que el primo del joven abogado y herido en la balacera, Héctor Hernández Ascencio, aceptara participar en la reconstrucción de los hechos, luego de 12 años del crimen.

En la reapertura, el subprocurador de Delitos de Alto Impacto de la PGJE, obtuvo la declaración de tres testigos que dijeron que la noche del crimen, Narciso Agúndez Gómez, había estado presente en el Bar «Las Micheladas«.

Inclusive, en la reapertura de la investigación, la PGJE, logró incautar el automóvil (todavía con sangre impregnada en el asiento del copiloto), donde Héctor Hernández Ascencio fue llevado mal herido al hospital «Juan María de Salvatierra«.

Puede leer mas del tema: https://metropolimx.com/asegura-pgje-carro-vinculado-al-crimen-del-caso-jonathan/

«Me disparo el hijo del gobernador«, acusó Héctor Hernández Ascencio, primo de Jonathan, cuando era trasladado al hospital general, después de recibir un disparo en el cuello.

El día de la agresión, el testigo Enrique Gómez Duarte, relató que esa noche alrededor de la 9:30 de la noche, había ido a ver el partido de fútbol México contra Nueva Zelanda en el bar Las Micheladas.

Posteriormente, dijo, llegaron sus amigos, Hugo Francisco Espinoza y Jorge Calderón Naranjo, quedándose en el segundo piso tomando cerveza.

«Serían aproximadamente entras las 2:30 o 3:00 de la mañana del día 4 de marzo, cuando se escucharon varias detonaciones de arma de fuego, y sé que fueron detonaciones de arma de fuego porque conozco el sonido de detonaciones de arma de fuego«, dijo.

El testigo dijo que las personas que es encontraban en la mesa de enfrente corrieron hacia la barra de Las Micheladas, localizada en la parte de enfrente.

«¡Mataron a alguien!», dijeron, entonces Enrique Gómez Duarte y sus amigos, bajaron a ver qué pasaba, y cuándo llegaron «me dí cuenta que estaba un muchacho tirado sobre la banqueta sin moverse, y otra persona del sexo masculino, tomándose la parte del cuello y le mire sangre en la mano donde se estaba agarrando«.

«¡Ayúdame! ¡Ayúdame!«, dijo el herido al testigo, resultando ser el primo de Jonathan, Héctor Hernández Ascencio, herido durante el ataque.

Por lo anterior, el testigo corrió hasta su carro color azul Honda Accord que estaba estacionado en la esquina, dando reversa y manejando de frente para llegar al lugar, por lo que su amigo, Hugo Espinoza, abrió la puerta y subieron al herido a la parte de enfrente del copiloto, trasladándolo al hospital «Juan María de Salvatierra«.

Durante el camino, según el testimonio de Enrique Gómez Duarte, el herido Héctor Hernández Ascencio, comentó textualmente: «Me disparó el hijo del gobernador«, repitiendo la acusación varias veces y marco con su radio a un familiar, pidiéndole ayuda, explicando que estaba herido y derramaba mucha sangre.

El herido colgó, y según el testigo, marcó a su papá, pidiéndole perdón por lo que había pasado, explicando que lo quería mucho y lo extrañaba. 

La presencia del subprocurador de Delitos de Alto Impacto de la PGJE, Bernardo Soriano Castro, en la fiesta de Narciso Agúndez Montaño, no únicamente pone en riesgo la investigación, sino expone a los propios testigos que recientemente declararon en contra del director del API, Narciso Agúndez Gómez.

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