La Paz, Baja California Sur.- Desde un mes atrás, las grandes empresas cerveceras del país, suspendieron temporalmente la fabricación de esta popular bebida por órdenes del Gobierno Federal, tras considerarse una actividad no esencial durante la contingencia sanitaria por el Covid-19 en México, provocando que las agencias y sucursales ubicadas en Baja California Sur tuvieran que disponer del catálogo existente en sus bodegas para abastecer los pedidos diarios por parte de los comercios locales, tiendas de abarrotes, ultramarinos y cadenas comerciales, ocasionando que hoy el producto comience a escasear en territorio sudcaliforniano, ante la enorme demanda de la población.

A pesar de que en los 5 municipios de Baja California Sur continúa la venta de alcohol, bajo restricciones de horario -con el objetivo de mantener en control la venta del producto por decisión de los gobiernos locales- el abasto de cerveza ha ido disminuyendo conforme avanza la cuarentena por el Coronavirus, provocando que la obtención de esta popular bebida se haya vuelto codiciada, una acción emulada solo por la implementación de la Ley Seca en épocas electorales.

Uno de los principales factores que influyeron directamente en la escasez de cerveza en el estado, fue a través de las llamadas “compras de pánico”, por parte de la ciudadanía, quienes anticipándose y previniéndose de  la suspensión de distribución por parte de las fabricas encargadas de producir cerveza, comenzaron a comprar esta bebida embriagante en grandes cantidades para disponerse a acatar las medidas sanitarias de sana distancia y resguardo social, disfrutando de este refrescante liquido espumoso desde la comodidad de sus hogares.

Sin embargo, la consecuencia más recurrente ante la constante petición de la sociedad para adquirir cerveza, ha sido que algunos propietarios y despachadores de licorerías, tiendas de abarrotes y de conveniencia, hagan un jugoso negocio con la venta de la bebida, aumentando hasta el doble o el triple de su precio original, aprovechándose de la situación.

Ya sea en venta individual, por six packs o 12s de cerveza, el producto aumentó su valor en comparación a su venta libre fuera de cualquier contingencia, generando redituables ganancias para los dueños de los establecimientos que decidieron abusar de los precios.

A través de un recorrido de MetrópoliMx por tiendas de autoservicio y comerciales en La Paz, se pudo constatar que la variedad de diferentes marcas mexicanas de cerveza ha comenzado a escasear, por lo que ya será muy difícil reemplazar esta bebida a corto plazo.

Por otro lado, en algunos negocios como súper mercados, ya se preparan para vender marcas de cerveza artesanales y extranjeras, como opciones alternas ante el desabasto del producto nacional.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el promedio anual de consumo de cerveza es de 68 litros por persona, traduciéndose en que alrededor de 65 millones de mexicanos, consumen cerveza en el país, más de la mitad de la población total.

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