Defiende AMLO a su hijo a punto de las lágrimas

El presidente ahora recurrió al chantaje, presentándose como víctima, y recordando el sufrimiento de hijos a lo largo de su carrera política.

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La Paz, Baja California Sur.- Durante los últimos minutos de La Mañanera, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se conmovió al punto de las lágrimas.

Recordó el supuesto acoso y persecución que –según dijo—“ha enfrentado mi familia durante años”.

Evidenciado su falso discurso de honradez y austeridad, tras ser exhibido su hijo José Ramón López Beltrán, viviendo una vida de millonario en una casona en Houston, Texas, el presidente ahora recurrió al chantaje emocional. Se presentó como víctima, y recordó supuestas afectaciones que sufrieron sus hijos a lo largo de su trayectoria política desde la resistencia en Tabasco.

Yo tengo la ventaja, si se puede decir así, de que hemos sido espiados durante muchos años, desde que ellos estaba pequeñitos (…) Me da mucho orgullo que resistan”, dijo con el rostro casquibajo.

El mandatario recordó que fue investigado por el entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), y acusado de 11 delitos.

Ellos saben que desde niños hemos tenido carros de vigilancia enfrente de nuestra casa, han visto como en el movimiento de defensa del petróleo, allá por 1995, yo traía una orden de aprehensión (…) y entonces para obligarme a que yo me amparara, pasaban helicópteros del Cisen y se quedaban los helicópteros encima de la casa”, relató.

Entonces, el presidente de México, completamente agobiado por el polémico caso de su hijo, hizo una pausa para sostener las palabras, a punto del llanto, agradeciendo a las periodistas Lourdes Galaz y Carmen Lira, por ir a buscar a sus hijos.

Ya ellos saben que es esto, me da mucho orgullo que resistan, se han portado bien”, dijo, después de reponerse.

Dijo tener un acuerdo con ellos que mientras él sea presidente, no podrán ocupar un cargo.

Sin embargo, guardó silencio sobre el caso de su hijo José Ramón López Beltrán, y quien es acusado de haber incurrido en un doble conflicto de interés.

El primero es por vivir junto con su esposa Carolyn Adams, en la casona de un socio de la empresa Baker Hughes, la cual recibió mas de 150 millones de dólares en contratos con Pemex.

El segundo es por trabajar en la compañía KEI Partners, creada previo al inicio del actual sexenio, en octubre de 2018.

Los propietarios de esa empresa son hijos de Daniel Chávez, dueño de Grupo Vidanta, uno de los empresarios más cercanos al gobierno de la 4T, y supervisor «honorífico» del proyecto del Tren Maya.

Casualmente, el Tren Maya, cruzará por zonas turísticas, donde Grupo Vidanta, tiene propiedades, como las cadenas Mayan Palace, The Grand Bliss, The Grand Mayan, The Bliss, Ocean Breeze y Sea Garden.

La compañía KEI Partners tiene como principales socios a Iván y Erika Chávez, hijos del dueño de Grupo Vidanta.

El Artículo 3 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas, establece que cualquier servidor público incurre en Conflicto de Interés, cuando “la posible afectación del desempeño imparcial y objetivo de las funciones de los servidores públicos en razón de intereses personales, familiares o de negocios”.

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