“¡Papi párate! ¡Vamos a acostarnos a la cama!”: hija en funeral de su padre fallecido

Durante la audiencia celebrada el pasado 13 de septiembre en contra Jorge Arturo Ganiz Avilés, acusado de Homicidio Culposo, la viuda Karina Márquez, expuso su situación tras la muerte de su esposo y el proceso tan complicado de ella y sus dos pequeñas hijas.

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La Paz, Baja California Sur.- Durante la audiencia celebrada el pasado 13 de septiembre, donde el abogado Jorge Arturo Ganiz Avilés, figura como imputado del delito de Homicidio Culposo en agravio de Luis Suárez Martínez, la viuda y esposa de la víctima, Karina Márquez, solicitó la palabra para exponer su situación a partir del polémico fallecimiento del Chef.

A partir del accidente, mi vida cambió radicalmente. La salud de mi niña de 9 años, se ha visto afectada, desde el mes de marzo, con taquicardias”, relató con voz quebrada, explicando que en los estudios realizados, desafortunadamente, no aparece nada, lo que se ha visto agravado con la muerte de su padre.

Contó que su hija más pequeña, de tres años, aún no entiende lo que está sucediendo.

En el funeral, se acostó sobre el ataúd, y decía: “¡Papi párate! ¡Vamos a acostarnos a la cama!”.

Karina tuvo que explicarle que su padre ya no va a despertar. La pequeña aún le pregunta a su hermana mayor ¿dónde está su papá?

La ahora viuda explicó que Luis era el principal sostén de la familia, aunque ella también trabaja, pero la situación se ha vuelto muy complicada.

Karina realiza trabajo de campo en la reserva Biósfera Sierra de La Laguna. Su contrato, termina en octubre. Bajo estas circunstancias, resulta imposible dejar a sus hijas.

“¿Quién me las va a cuidar? ¿Cómo voy a dejarlas? ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo le voy a hacer?”, preguntó a un auditorio vacío.

Karina Márquez, contó que su marido era un hombre de casa, apegado a su familia, que se daba el tiempo de llevar y recoger a sus hijas.

Siempre preocupado por sacar adelante a su familia. Por eso puso la taquería “Qué Taquiza”, que abrieron apenas el pasado 1 de septiembre, a través de una gran inversión familiar.

La taquería era “una ilusión de Luis, de sacar adelante a su familia”, explicó la viuda.

Una inversión que supuso contrato de un local por un año, contrato de personal por tres meses, compra de mobiliario y de alimentos perecederos, pago de nóminas y renta.

Ahora mismo todo eso está ahí, sin sentido. Echándose a perder en un local al cual, Karina no le encuentra futuro posible, porque su marido era el que tenía experiencia en alimentos.

La viuda de Luis Suárez reconoció que “la situación psicológica quedó muy afectada en las tres. Vamos a tomar terapia a partir de la próxima semana. Somos mujeres y quedamos vulnerables ante esta situación. Estamos solas prácticamente“.

La familia de su marido vive en la Ciudad de México.

Karina Márquez, reconoció sentir miedo: “Tengo mucho miedo por mi seguridad y hago responsable al señor Jorge Arturo Ganiz Avilés por cualquier cosa que me pueda pasar a mí o a mi familia”.

Afirmó que ha sabido que el acusado ha amenazado a algunos oficiales y “con más razón, a mí que estoy sola con dos niñas. Le pido que se aplique todo el peso de la ley”, concluyó dirigiéndose  a la jueza Mirna Wendoly Zavala Fiol.

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