Los familiares de Saúl Castro exigieron justicia y acusaron omisión en el caso de la golpiza que sufrió en El Pescadero.
El Pescadero, Baja California Sur.- Entre la vida y la muerte se debate Saúl Castro Pérez, tras haber sido brutalmente agredido el 25 de diciembre del 2025 por al menos nueve personas en el poblado de El Pescadero, Baja California Sur. Su esposa, Sarahí Domínguez, alzó la voz públicamente y desmintió de manera contundente la versión que calificó los hechos como una “riña”.
A través de un pronunciamiento dirigido al gobernador del estado, Víctor Manuel Castro Cosío, la esposa de Saúl aseguró que no existió ningún enfrentamiento, sino un ataque cobarde y premeditado, en el que la víctima no tuvo oportunidad de defenderse ante la superioridad numérica de sus agresores.
De acuerdo con el diagnóstico médico, Saúl presenta fractura de cráneo y rostro, edema cerebral traumático, hemorragia intracraneal, traumatismo craneoencefálico severo, fractura del brazo izquierdo con múltiples fisuras, además de haber sido sometido a una craniectomía descompresiva, con riesgo permanente de hipertensión intracraneal.
La familia sostiene que el ataque encuadra legalmente como pandillerismo agravado, al haber participado más de tres personas, quienes -según la denuncia- no es la primera vez que protagonizan hechos violentos en El Pescadero, particularmente durante bailes y eventos deportivos, utilizando bates de béisbol y otros objetos contundentes.
Además, se acusa a una red de protección e impunidad, al señalar que presuntos responsables tendrían familiares y allegados dentro del Ministerio Público de Todos Santos, lo que habría frenado denuncias previas y generando desconfianza total en las autoridades. Incluso, se denuncia que al solicitar apoyo al 911, las patrullas llegan cuando los hechos ya ocurrieron, bajo el argumento recurrente de falta de unidades o combustible.
La comunidad de El Pescadero también manifestó su hartazgo ante lo que consideran omisión institucional, al permitir que los agresores continúen libres y sin restricciones, pese a la gravedad del caso, mientras -afirman- se actúa con rapidez contra ciudadanos que exigen justicia.
“Basta de simulaciones y de discursos de “estamos trabajando”, señala el pronunciamiento, al recordar que el pasado 9 de enero los presuntos agresores fueron vistos circulando libremente por el pueblo, sin que existiera acción alguna para detenerlos.
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La esposa de Saúl Castro, también denunció amenazas por parte de personas cercanas a los agresores, lo que refuerza -dice- el clima de violencia e intimidación que se vive en la comunidad. La familia de la víctima, y los habitantes de El Pescadero, exigen la detención inmediata de todos los implicados, incluidos autores materiales, coautores, instigadores y responsables indirectos.
Demandan la intervención directa del Gobierno del Estado y de la Procuraduría General de Justicia del Estado. “El Pescadero exige justicia por Saúl Castro y un alto a la impunidad”, es el grito que hoy resuena en la comunidad afectada por la presunta impunidad que envuelve el caso.
Cronología del ataque.
De acuerdo con los primeros testimonios, Saúl Castro Pérez fue atacado la noche del 25 de diciembre por al menos nueve personas al mismo tiempo a la altura de la taquería “El Zurdo”, sobre la carretera transpeninsular con rumbo a Todos Santos. El ataque fue descrito como directo, sorpresivo y totalmente desproporcionado.
Tras la golpiza, Saúl quedó en estado grave y fue trasladado de emergencia al Hospital Juan María de Salvatierra, en la ciudad de La Paz, donde hasta el momento permanece internado bajo observación médica. Horas después de la agresión, en redes sociales comenzaron a circular distintas versiones. Algunas señalaron que la golpiza habría ocurrido luego de un supuesto incidente vehicular previo, argumento que fue retomado por algunos involucrados para intentar justificar la violencia ejercida.
Sin embargo, otros habitantes del poblado rechazaron tajantemente esa explicación, afirmando que ninguna situación previa justifica una golpiza de nueve personas contra una sola. Con el paso de las horas, el caso escaló rápidamente en las redes sociales. Empezaron a circular nombres, capturas de pantalla y posturas encontradas, lo que terminó por encender el debate y polarizar a la comunidad.
El 29 de diciembre, la discusión subió de tono luego de que una usuaria de Facebook compartiera una captura de pantalla atribuida a uno de los presuntos agresores. En el mensaje, se aseguraba que no se trató de un intento de homicidio, y se afirmaba que Saúl Castro les habría “echado el carro”, asegurando además que existían videos que supuestamente respaldaban esa versión.
En la misma publicación, otro usuario intervino señalando a integrantes de una familia como los verdaderos responsables del conflicto, minimizando la agresión y afirmando que el único error de Saúl fue dar reversa y golpear un vehículo. La respuesta no se hizo esperar. La autora de la publicación replicó que, independientemente de lo ocurrido antes, los únicos responsables eran quienes lo golpearon, dejando claro que nada justifica una agresión a ese nivel.
Más voces se suman.
Posteriormente, otra mujer intervino en la conversación para agradecer que se hablara “con la verdad”, y pidió que cada persona responda por sus actos, sin importar lazos familiares o relaciones personales. Otros comentarios fueron en el mismo sentido. Varias personas cuestionaron por qué, si existía un conflicto previo, no se presentó una denuncia formal, y, en su lugar, se recurrió a la violencia física, lo que agravó el caso y elevó la indignación social.
Conforme avanzaron los días, los reclamos subieron de tono. En redes sociales, incluso se advirtió sobre posibles bloqueos de carretera como medida de presión para exigir avances en el caso y castigo a los responsables. Ante los señalamientos, la delegada de El Pescadero, Alma Mireya Pérez García, emitió un mensaje público en el que dejó claro que no está a favor de la violencia. Explicó que no le corresponde investigar ni resolver delitos, ya esa responsabilidad recae en la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
El caso hoy.
La agresión contra Saúl Castro Pérez sigue generando indignación, división y exigencia de justicia en El Pescadero. Mientras el joven permanece hospitalizado, la comunidad sigue a la espera de que las autoridades competentes esclarezcan los hechos y determinen responsabilidades.
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