Sin prestaciones, sin seguridad social y sin ser escuchados, los docentes exhibieron la fractura interna de la universidad.
La Paz, Baja California Sur.- Este 29 de enero, las instalaciones de la Escuela Superior de Cultura Física (ESCUFI), fueron escenario de una manifestación y paro de labores que exhibió la profunda división interna que atraviesa la institución, luego de que un grupo de docentes saliera públicamente a respaldar a los actuales directivos, en contraste con la postura del Sindicato de Burócratas, que ha solicitado su destitución públicamente.
La manifestación, encabezada por profesores, surgió como respuesta directa a la exigencia sindical, la cual –aseguran– no refleja el sentir ni las principales necesidades del personal académico. Los manifestantes señalaron que el conflicto de fondo no es político ni administrativo, sino laboral, al denunciar la falta de prestaciones básicas como seguridad social, aportaciones para el retiro y servicios de salud.
Los inconformes expusieron que pese a cumplir con su carga académica, los docentes únicamente reciben un salario neto, sin ningún tipo de respaldo institucional a largo plazo. Bajo este argumento, consideraron injusto que se prioricen demandas sindicales mientras persisten carencias que afectan directamente la estabilidad y el futuro del profesorado.
También denunciaron un trato desigual entre las partes, al asegurar que la representación sindical tiene mayor peso ante instancias gubernamentales únicamente por su afiliación, dejando fuera la voz de quienes están frente a las aulas.

Ante ello, decidieron cerrar de manera temporal la institución como medida de presión para exigir un diálogo incluyente y evitar que se tomen decisiones sobre la dirección universitaria sin considerar al cuerpo docente.
Pese a la tensión, los profesores afirmaron que la actual administración ha sido positiva y que una eventual destitución representaría un retroceso. Aclararon que su movimiento no busca afectar a los estudiantes, sino garantizar condiciones laborales dignas y un futuro profesional estable.
Finalmente, hicieron un llamado a la Secretaría de Educación Pública y al Gobierno del Estado para que intervengan como mediadores y pongan fin a lo que calificaron como una “guerra de declaraciones”.
La comunidad docente insistió en la urgencia de regularizar su situación ante la seguridad social y modernizar los esquemas de contratación, advirtiendo que lo que ocurra en los próximos días será determinante para el rumbo y la estabilidad de la Universidad ESCUFI.
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