Confirman muerte de adolescente desaparecido en Guerrero Negro

San Quintín, Baja California.- Christopher Alfredo Banda Verduzco tenía 17 años. Salió de su casa el sábado 7 de febrero con la intención de acudir a una fiesta. No regresó.

Un día después, el domingo 8 de febrero, su cuerpo fue localizado sin vida sobre el tramo carretero Guerrero Negro- Ejido Villa Jesús María, en el extremo sur del municipio de San Quintín, Baja California.

En una escena que ya había encendido las alertas, un hallazgo macabro. Un vehículo calcinado y una persona fallecida entre los asientos. Horas más tarde, familiares confirmaron que el cuerpo correspondía al joven reportado como desaparecido.

La carretera, extensa y desolada, se convirtió en el último punto conocido de un adolescente cuya ausencia activó la angustia de su familia y, finalmente, la confirmación de una tragedia. Una desaparición de horas, un desenlace fatal.

Elementos de distintas corporaciones de seguridad estatales y federales acudieron al sitio, acordonaron el área y permitieron las diligencias correspondientes. 

El Servicio Médico Forense (SEMEFO) realizó el levantamiento del cuerpo para su traslado a La Paz, Baja California Sur, donde se llevarían a cabo los procedimientos legales y periciales.

Este 10 de febreroMás de 48 horas después del hallazgo del jovenla Procuraduría General de Justicia del Estado de Baja California Sur (PGJE) y la Fiscalía General del Estado de Baja California confirmaron tras los protocolos de reconocimiento que efectivamente, se trataba de Christopher. 

La PGJE informó que los restos del joven serán trasladados el miércoles 11 de febrero a la localidad de Guerrero Negro, para que su familia pueda realizarle los servicios fúnebres y darle una sepultura digna. 

El caso aumentó la preocupación de los pobladores por los recientes hechos violentos en la región norte de la península, donde las desapariciones y hallazgos de cuerpos en tramos carreteros han generado alarma social.

Guerrero Negro, una comunidad históricamente conocida por su actividad salinera y su ubicación estratégica en la carretera transpeninsular, ha enfrentado en los últimos meses varios episodios que han alterado la percepción de seguridad en la zona.

La ausencia de información oficial inmediata alimenta la incertidumbre y deja abiertas interrogantes sobre lo ocurrido. En casos como este, la rapidez del desenlace no mitiga el dolor, lo profundiza

La carretera Guerrero Negro–Villa Jesús María vuelve a convertirse en escenario de una muerte violenta, mientras los habitantes de la zona norte de Baja California Sur y del limite fronterizo de Baja California exigen respuestas, y sobre todo justicia.