El retorno principal del Pedregal de Cortés está tomado por infinidad de desechos ante la inconsciencia de vecinos y la falta de acción municipal.
La Paz, Baja California Sur.- Lo que debería ser la entrada principal y carta de presentación del fraccionamiento Pedregal del Cortés hoy es un tiradero a cielo abierto. Montañas de basura doméstica, muebles abandonados, colchones, bolsas negras reventadas y desechos esparcidos ocupan el retorno principal de esta zona habitacional, a plena vista de quienes entran y salen diariamente.
La imagen del espacio habitacional es deplorable. Infinidad de residuos acumulados sobre tierra y a un costado de la vialidad, a escasos metros de viviendas. Un foco de infección que no solo daña la imagen urbana, sino que representa un riesgo sanitario y ambiental para las familias que viven en el lugar.
Varios vecinos señalan que el problema no es nuevo. Acusan que la acumulación de basura ha crecido ante la falta de vigilancia, la ausencia de sanciones y la tardanza en la recolección de residuos voluminosos. “Ya no es un descuido aislado, es un abandono constante”, comentó uno de los denunciantes.

El tiradero clandestino refleja una doble falla: por un lado, ciudadanos que utilizan el espacio público como vertedero; por otro, la aparente apatía de las autoridades municipales para intervenir de manera preventiva y sostenida. La basura no llegó en un solo día. Se acumuló ante la mirada indiferente de quienes tienen la responsabilidad de mantener el orden urbano.
Además del impacto visual, el cúmulo de desechos puede atraer fauna nociva, generar malos olores y convertirse en un punto propicio para incendios, especialmente en temporada de calor.
El retorno del Pedregal del Cortés se ha transformado en un símbolo incómodo de una problemática mayor: la gestión de residuos y la falta de cultura cívica, agravadas por la débil supervisión institucional.
Mientras no haya acciones concretas –limpieza inmediata, vigilancia permanente y sanciones reales– el mensaje es un espacio público que puede degradarse sin consecuencias. Otros habitantes del Pedregal señalaron a la presidenta municipal de La Paz, Milena Quiroga Romero, por su indiferencia ante la grave problemática de contaminación y salud pública que sufren.
Dijeron que la edil prefiere concentrar toda su atención en el Carnaval que en atender las quejas ciudadanas en las colonias. Las brigadas de servicios públicos municipales –aseguraron los vecinos– también han brillado por su ausencia en el Pedregal.
Según las denuncias, los camiones recolectores de basura solo tienen pendiente por atender el área de residencias de Lomas de Palmira y los lujosos condominios de Loma Alta, ubicados en la parte superior frente al malecón de La Paz. Sin embargo, el Pedregal está totalmente olvidado por las autoridades.
La pregunta que lanzan los vecinos afectados es ¿hasta cuándo se permitirá que zonas habitacionales de La Paz se conviertan en basureros clandestinos ante la indiferencia oficial?.
![]()


