¿Quién tomará el mando del CJNG ante la muerte de “El Mencho”?

Cinco operadores del CJNG se perfilan como posibles herederos del mando, en un escenario que amenaza con desatar una nueva ola de violencia y reconfigurar el mapa criminal en México.

Tapalpa, Jalisco.-  La muerte de “El Mencho no sólo marca el fin de una era criminal; abre también un capítulo de incertidumbre dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). 

Con la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, el grupo delictivo enfrenta un vacío de poder que podría detonar una disputa interna por el control de una de las organizaciones más violentas y expansivas del país.

Los nombres que suenan en la sucesión.

Fuentes de seguridad señalan que al menos cinco figuras clave estarían en posición de disputar el liderazgo:

1-Juan Carlos Valencia González, “El 03”: identificado como uno de los operadores más cercanos al círculo familiar del líder abatido. Su cercanía al núcleo histórico del CJNG podría darle legitimidad interna.

2-Audias Flores Silva, “El Jardinero”: señalado como jefe regional con fuerte control territorial y capacidad operativa. Su estructura armada lo convierte en un contendiente con peso real.

3-Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”: vinculado a células con presencia estratégica en zonas clave para el trasiego y control logístico.

4-Heraclio Guerrero Martínez, “Tío Lako”: operador con influencia en plazas relevantes y conexiones que podrían inclinar alianzas internas.

5-Ricardo Ruiz Velasco, “Doble R”: perfilado como uno de los jefes más violentos, con mando sobre grupos armados de alto impacto.

Un escenario de alto riesgo.

Cada uno de estos perfiles controla regiones, rutas o brazos armados estratégicos, lo que anticipa una posible fractura interna. Expertos advierten que, ante la ausencia de un liderazgo unificador, el CJNG podría fragmentarse en facciones enfrentadas o, por el contrario, consolidarse bajo un nuevo mando tras una pugna violenta.

El riesgo inmediato no solo radica en la disputa interna, sino en las reacciones que podrían generarse en los territorios donde el grupo mantiene influencia. Una guerra por la sucesión implicaría reacomodos, traiciones y demostraciones de fuerza.

El abatimiento de “El Mencho” representa un golpe simbólico y operativo para el CJNG, pero no necesariamente su desmantelamiento. La historia del crimen organizado en México muestra que los vacíos de poder suelen llenarse con rapidez, aunque no sin costo.

La pregunta que hoy circula en los círculos de seguridad es directa: ¿habrá un heredero indiscutible o comenzará una lucha que desate una nueva ola de violencia?

El tablero ya se está moviendo. Y el desenlace podría marcar el rumbo del mapa criminal en los próximos meses.