Aunque las autoridades estatales sostienen que la mayoría de las víctimas son localizadas con vida, mil 208 personas continúan sin ser encontradas.
La Paz, Baja California Sur.- La desaparición de personas continúa siendo una de las heridas más profundas en Baja California Sur. Las cifras oficiales presentadas por la subsecretaria general de Gobierno, Claudia Elena Meza de la Toba, revelan la dimensión de un fenómeno que, lejos de concluir, mantiene a mil 208 personas sin ser localizadas y a cientos de familias inmersas en una búsqueda permanente.
Durante la presentación del Registro Histórico de Búsqueda, la funcionaria informó que desde la creación de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, en 2019, se han contabilizado 3 mil 483 reportes de desaparición en la entidad. De ese universo, mil 964 personas fueron localizadas con vida, 311 sin vida y mil 208 permanecen desaparecidas, una cifra que representa poco más de un tercio de todos los casos registrados.
Los datos oficiales muestran que el fenómeno se concentra principalmente en los dos municipios con mayor población del estado. La Paz encabeza la lista con mil 518 reportes de desaparición, seguida por Los Cabos, con mil 424. Muy por debajo aparecen Comondú, con 235 casos; Mulegé, con 196, y Loreto, con 76.
Sin embargo, al revisar los expedientes que permanecen abiertos, el panorama cambia. Los Cabos registra el mayor número de personas que aún no han sido encontradas, con 520 fichas de búsqueda activas, seguido de La Paz, con 427; Comondú, con 117; Mulegé, con 92, y Loreto, con 33.
En contraste, La Paz también concentra el mayor número de personas localizadas sin vida, con 155 casos, seguida de Los Cabos, con 78; Comondú, con 46; Mulegé, con 23, y Loreto, con siete, cifras que reflejan el costo humano de una violencia que durante los últimos años ha dejado una profunda huella en la entidad.
El balance correspondiente a 2026 confirma que la problemática continúa vigente. En lo que va del año se han reportado 274 desapariciones, de las cuales 193 personas ya fueron localizadas, 182 con vida y 11 sin vida, mientras 81 continúan sin ser encontradas.
Aunque el Gobierno del Estado sostiene que aproximadamente el 86 por ciento de las personas localizadas este año fueron encontradas con vida, las autoridades reconocieron que La Paz y Los Cabos siguen concentrando la mayor incidencia de desapariciones.
Las cifras oficiales también evidencian otra dimensión de la crisis. Entre 2021 y 2026, las autoridades han localizado 211 fosas clandestinas en Baja California Sur.
De esos sitios se han recuperado 275 osamentas, además de 81 restos humanos localizados de manera superficial, para un total de 356 restos recuperados durante las labores de búsqueda e investigación.
Los datos se presentan en una estadística en la que los colectivos de rastreo han intensificado las jornadas de búsqueda, particularmente en Los Cabos, donde en las últimas semanas se han localizado nuevas inhumaciones clandestinas, manteniendo bajo presión a las autoridades ministeriales y forenses.
Uno de los principales desafíos continúa siendo la identificación de los restos recuperados.
Meza de la Toba explicó que el procedimiento pericial depende del estado de conservación de los cuerpos o las osamentas, ya que el proceso inicia con la extracción de ADN, cuya calidad determinará si es posible confrontar la muestra con las bases genéticas de familiares de personas desaparecidas.
En algunos casos, señaló, la primera muestra resulta insuficiente, obligando a realizar nuevas extracciones y hasta tres confrontas genéticas antes de lograr una identificación positiva. El tiempo transcurrido entre la desaparición y la localización de los restos también influye en el deterioro del material biológico, prolongando aún más los procesos.
Si bien la administración estatal aseguró que existe coordinación entre las autoridades de los tres niveles de gobierno, la Comisión Estatal de Búsqueda y los colectivos, la realidad en campo ha demostrado que gran parte de los hallazgos recientes han sido resultado del trabajo encabezado por madres buscadoras y organizaciones civiles.
Han sido estos colectivos quienes, pala en mano, han localizado numerosas fosas clandestinas y restos humanos en distintos puntos de Baja California Sur, impulsando investigaciones que en muchos casos permanecían estancadas.
Las cifras oficiales muestran avances en materia de localización; sin embargo, también confirman que la crisis de desapariciones continúa lejos de resolverse. Detrás de los mil 208 expedientes que permanecen abiertos hay familias que siguen esperando respuestas, mientras Baja California Sur enfrenta uno de los retos más complejos en materia de derechos humanos, procuración de justicia e identificación forense.
![]()


