Fentanilo y metanfetamina a gran escala: Cae cargamento millonario en BCS

Fuerzas federales aseguraron casi dos toneladas de drogas en el desierto de San Ignacio, Baja California Sur.

Mulegé, Baja California Sur.- En una operación que cimbró las estructuras del crimen organizado en Baja California Sur, elementos de la Secretaría de Marina, a través de la Armada de México y del Sector Naval de Santa Rosalía, aseguraron un arsenal químico y bélico en las inmediaciones de San Ignacio.

El hallazgo fue de gran escala. Durante recorridos de vigilancia terrestre, personal naval detectó entre la maleza cajas, costales y bidones sospechosos. Lo que encontraron al inspeccionarlos revela la magnitud del golpe:

1,833.04 kilos de metanfetamina sólida.

386.4 litros de metanfetamina líquida.

53 kilos de fentanilo.

19.60 kilos de cocaína.

6 kilos de lidocaína.

4.98 kilos de cannabis.

1 kilo de heroína.

1 kilo de opio.

20.7 litros de hidrocarburo.

Armamento, munición, chaleco y equipo táctico.

Una combinación letal: drogas sintéticas de alto impacto, opioides devastadores y armamento listo para proteger el cargamento.

Las cifras estremecen. De acuerdo con estimaciones oficiales, el aseguramiento representa una afectación económica cercana a los 594 millones de pesos para la delincuencia organizada. Más aún: se calcula que se evitó la posible distribución de más de 79 millones de dosis que no llegarán a las calles.

El decomiso de 53 kilos de fentanilo resulta especialmente alarmante. Se trata de un opioide sintético que, en cantidades mínimas, puede provocar la muerte. Su presencia en territorio sudcaliforniano confirma que las rutas del narcotráfico no solo atraviesan el estado: también lo utilizan como punto estratégico de almacenamiento y traslado.

La zona de San Ignacio, con su geografía agreste y amplias extensiones despobladas, ha sido históricamente vista como un corredor logístico atractivo para grupos criminales. Ocultar casi dos toneladas de metanfetamina y decenas de kilos de otras sustancias no es improvisación: implica logística, transporte, vigilancia y una red detrás.

El material asegurado fue puesto a disposición de las autoridades competentes para integrar la carpeta de investigación correspondiente. Hasta el momento no se ha informado sobre detenidos.

El hallazgo de armamento, munición y equipo táctico evidencia que el cargamento no estaba desprotegido. No se trataba únicamente de almacenamiento, sino de un punto con capacidad de defensa. La mezcla de precursores químicos y droga procesada sugiere operaciones de mayor escala.

Según fuentes de seguridad federales, el decomiso significó un golpe duro para la estructura criminal del Cártel de Sinaloa en el norte del estado, específicamente a la facción de “Los Chapitos”. 

Mientras las autoridades construyen las investigaciones, una certeza quedó sobre la mesa: El desierto sudcaliforniano escondía un arsenal químico que pudo haber desatado una ola de adicciones y violencia en la entidad.