BCS en segundo lugar nacional por violencia familiar

Baja California Sur arrancó 2026 con 270 casos de violencia familiar en un solo mes, duplicando la tasa del promedio nacional referente a este delito.

La Paz, Baja California Sur.- Baja California Sur volvió a figurar a nivel nacional. En enero de 2026, la entidad se colocó como el segundo lugar del país en tasa de violencia familiar por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con el más reciente índice de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Las cifras oficiales revelan un total de 270 casos registrados en apenas un mes, lo que representa una tasa de 29.29, más del doble del promedio nacional, que se ubica en 14.

Después de la pandemia de Covid-19, la violencia familiar en Baja California Sur mostró un incremento significativo en comparación con otras entidades del país. Desde entonces, el estado se ha mantenido de forma constante dentro de los cinco primeros lugares nacionales en este delito.

Especialistas de seguridad advierten que el confinamiento dejó secuelas profundas en dinámicas familiares marcadas por el control, la dependencia emocional y la violencia estructural, patrones que hoy continúan reflejándose en las estadísticas oficiales.

La violencia familiar no es el único indicador alarmante. Lesiones dolosas contra mujeres: 67 casos, con una tasa de 14.84 por cada 100 mil mujeres. Corrupción de menores: Primer lugar nacional, con 10 reportes y una tasa de 2.1, la más alta del país.

Estos números posicionan a Baja California Sur dentro de los primeros cinco lugares nacionales en diversos delitos que impactan directamente a mujeres, niñas, niños y adolescentes.

El municipio de Los Cabos concentra el mayor número de casos de violencia familiar en la entidad. De acuerdo con la Unidad Especializada en Atención a la Violencia Familiar y de Género de Seguridad Pública, se llegan a registrar hasta 15 reportes diarios.

En la Mesa Interinstitucional de Seguridadintegrada por autoridades municipales, estatales, cámaras empresariales y el Consejo Coordinador de Los Cabos (CCC)– se han impulsado campañas de prevención y concientización en los últimos años. Sin embargo, las cifras indican que el desafío persiste.

Más allá de los números, la estadística refleja una realidad cotidiana que ocurre puertas adentro: agresiones físicas, psicológicas y económicas que, en muchos casos, tardan años en denunciarse.

El arranque de 2026 dejó en claro que Baja California Sur enfrenta no solo un problema de seguridad pública, sino una crisis social que exige atención estructural, prevención efectiva y acompañamiento real a las víctimas.