El Departamento del Tesoro de Los Estados Unidos lanzó una ofensiva contra las redes ligadas al Cártel de Sinaloa por lavado de dinero y tráfico de fentanilo.
Washington, Estados Unidos.- El Gobierno de Estados Unidos lanzó un nuevo golpe contra las estructuras financieras del Cártel de Sinaloa. Más de una docena de personas y empresas fueron sancionadas por presuntamente participar en operaciones de lavado de dinero, tráfico de fentanilo y movilización de recursos para una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
La ofensiva fue anunciada este 20 de mayo por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que identificó dos redes criminales vinculadas directamente con operaciones financieras y logísticas del Cártel de Sinaloa.
Las estructuras señaladas son encabezadas por Armando de Jesús Ojeda Avilés, identificado como presunto operador clave en el lavado de dinero proveniente del tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas; y Jesús González Peñuelas, señalado como uno de los principales operadores de narcotráfico internacional y presunto responsable de rutas de distribución hacia territorio estadounidense.

La medida golpea directamente las finanzas de una organización criminal que durante años ha construido una compleja red de flujo de dinero ilícito mediante efectivo, empresas, transferencias internacionales y ahora también criptomonedas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Ojeda Avilés habría asumido un papel central dentro de la estructura financiera ligada a “Los Chapitos”, la facción del Cártel de Sinaloa vinculada con los hijos de Joaquín Guzmán Loera.
Las investigaciones apuntan a que la red operaba mediante recolección de dinero generado por ventas de fentanilo, cocaína y metanfetamina en Estados Unidos, recursos que posteriormente eran convertidos en criptomonedas para ser enviados a México.
Entre los señalados también aparecen presuntos intermediarios financieros, operadores de retiros de dinero y personas relacionadas con empresas utilizadas presuntamente para mover recursos.

Incluso una empresa de seguridad privada identificada como Grupo Especial Mamba Negra S. de R.L de C.V y un negocio restaurantero en Chihuahua llamado “Gorditas Chiwas”, quedaron bajo la mira de las autoridades estadounidenses tras ser incluidos en las sanciones como negocios controlados por Alfredo Orozco Romero.
El Departamento del Tesoro también dirigió acciones contra la estructura presuntamente encabezada por Jesús González Peñuelas, señalado por autoridades estadounidenses como operador histórico de tráfico internacional de metanfetamina, heroína, cocaína y fentanilo.

Según las investigaciones, su organización tendría presencia operativa en diversos estados de Estados Unidos, incluyendo California, Texas, Colorado, Washington, Utah y Nevada.
Desde 2024, la DEA ya ofrecía una recompensa multimillonaria por información que permitiera su captura.
Ahora, el nuevo paquete de sanciones también alcanza a colaboradores señalados por movilizar dinero en efectivo desde territorio estadounidense hacia México y operar mecanismos financieros relacionados con recursos del narcotráfico.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, endureció el mensaje político detrás de la ofensiva. “Esta administración no permitirá que los narcoterroristas inunden nuestras fronteras con veneno”, afirmó al anunciar las medidas.
Las sanciones fueron construidas mediante una investigación coordinada entre agencias estadounidenses y con participación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mexicana.
Las consecuencias financieras son severas. Todos los bienes, activos e intereses económicos de las personas y empresas señaladas que se encuentren en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos estadounidenses quedan bloqueados automáticamente.
Además:
-Se congelan propiedades y recursos financieros.
-Se prohíben operaciones comerciales con personas sancionadas.
-Empresas vinculadas pueden quedar automáticamente bloqueadas.
-Instituciones financieras extranjeras podrían enfrentar castigos si facilitan operaciones con los señalados.
El golpe ocurre en medio de una creciente presión de Estados Unidos contra las estructuras del narcotráfico vinculadas al tráfico de fentanilo, droga que se ha convertido en uno de los principales frentes de seguridad entre ambos países.
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