Entre denuncias de intimidación, desabasto y tragedias que pudieron evitarse, trabajadores de la salud en Baja California Sur elevan el tono contra IMSS-Bienestar y advierten que la crisis podría derivar en bloqueos y paros de labores.
La Paz, Baja California Sur.- La crisis que arrastra el sistema de salud pública en Baja California Sur escaló a un nuevo nivel de confrontación luego de que integrantes de la Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (FINTRAS) denunciaron presuntas amenazas, intimidación laboral y actos de persecución institucional por parte de las autoridades del IMSS-Bienestar, en medio de las protestas que mantienen por el desabasto de medicamentos, insumos y equipamiento médico.
A través de un posicionamiento oficial, el Comité Ejecutivo Estatal de FINTRAS aseguró que la reunión sostenida el pasado martes con representantes de IMSS-Bienestar y del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato no derivó en acuerdos para resolver la crisis hospitalaria que enfrenta la entidad.
Por el contrario, señalaron que el encuentro se convirtió en un espacio donde los trabajadores recibieron advertencias sobre posibles represalias por participar en movilizaciones públicas.
La organización sindical, que cuenta con toma de nota vigente ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, calificó como un abuso la negativa de los funcionarios federales a permitirles ejercer su derecho de réplica durante la mesa de diálogo.
La tensión ha aumentado entre médicos, enfermeras y personal administrativo que laboran en clínicas y hospitales de la media península, donde desde hace meses denuncian carencias que, aseguran, ponen en riesgo tanto a los trabajadores como a los pacientes.

La delegada estatal de FINTRAS, Marlene Cota, acusó que las autoridades sanitarias han optado por criminalizar una protesta legítima en lugar de atender las demandas relacionadas con la falta de medicamentos, ambulancias, uniformes y material médico indispensable.
La dirigente recordó que las movilizaciones tienen como objetivo evitar más tragedias derivadas del deterioro del sistema de salud, como el reciente fallecimiento de un bebé durante un traslado carretero entre Santa Rosalía y Loreto, un hecho que atribuyó a la falta de personal especializado y unidades médicas adecuadamente equipadas.
“Hoy, por el hecho de levantar la voz y luchar por insumos y ambulancias seguras, se nos violenta. Hacemos responsable al Comité Ejecutivo Nacional y a las autoridades de IMSS-Bienestar por cualquier daño o perjuicio a nuestro trabajo, a nuestras familias o incluso a nuestra vida”, declaró Marlene Cota.
En su comunicado, FINTRAS sostuvo que las manifestaciones realizadas por el personal de salud están amparadas por la Constitución y por los propios estatutos sindicales, por lo que consideraron contradictorio que se pretenda sancionar a trabajadores que ejercen su derecho a la libre expresión.

Incluso, los representantes sindicales afirmaron que su movimiento se encuentra alineado con los principios que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha defendido públicamente respecto al respeto de la protesta social y los derechos laborales.
Por ello, responsabilizaron directamente a las autoridades federales y nacionales de cualquier afectación que pueda derivarse de las acciones emprendidas contra integrantes del gremio.
La inconformidad también alcanzó al coordinador estatal de IMSS-Bienestar, el doctor Bogdan Arriaga, cuya ausencia en una nueva reunión celebrada el 10 de junio fue señalada por la representación sindical como una muestra de falta de voluntad para atender el conflicto.
De acuerdo con Marlene Cota, el tema fue expuesto directamente al gobernador de Baja California Sur, Víctor Manuel Castro Cosío, quien habría asumido el compromiso de generar un espacio de diálogo para escuchar las demandas del personal médico.
La dirigente recordó que desde hace varios meses han solicitado una audiencia con el mandatario estatal para presentar de primera mano las problemáticas que enfrentan los trabajadores del sector.
Mientras esperan respuestas concretas, los integrantes de FINTRAS continuarán laborando bajo protesta en hospitales y centros de salud del estado.
La organización informó que, por ahora, apostará por el diálogo tanto con autoridades estatales como federales, aunque mantendrá las asambleas permanentes y las acciones de organización sindical.
No obstante, advirtieron que las próximas horas serán determinantes para definir si el movimiento sube hacia medidas de mayor presión, entre ellas bloqueos de vialidades estratégicas o paros totales en áreas de consulta externa.
Las denuncias del personal de IMSS-Bienestar se mantienen centradas en la falta de medicamentos, material de curación, ambulancias funcionales, equipamiento médico, uniformes y diversas irregularidades laborales que, afirman, impactan directamente en la calidad de la atención que reciben miles de pacientes sudcalifornianos.
Con el conflicto aún sin resolverse y el personal sanitario laborando bajo protesta, la crisis de salud en Baja California Sur amenaza con convertirse en uno de los principales focos de tensión política y social para el gobierno estatal y las autoridades federales en la entidad.
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