El mapa de las fosas se extiende: encuentran dos osamentas en Mulegé

El hallazgo rompe la concentración de localizaciones registrada durante 2026 en Comondú, La Paz y Los Cabos y abre un nuevo frente de investigación en el norte de BCS.

Mulegé, Baja California Sur.- La crisis de desapariciones y hallazgos de restos humanos en Baja California Sur abrió un nuevo frente en el norte del estado. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) confirmó la extracción de dos osamentas localizadas al interior de una inhumación clandestina en el municipio de Mulegé, durante la jornada de búsqueda realizada el martes 11 de agosto.

De acuerdo con la autoridad ministerial, peritos especializados procesaron los sitios detectados durante el operativo y localizaron los restos humanos en uno de ellos. Tras su extracción, las osamentas fueron trasladadas al Servicio Médico Forense (SEMEFO), donde serán sometidas a estudios periciales para intentar establecer su identidad y determinar las causas de muerte.

El hallazgo coloca a Mulegé dentro del mapa de localizaciones de restos humanos registradas durante 2026, después de que los principales puntos de búsqueda y recuperación se habían concentrado hasta ahora en Comondú, La Paz y Los Cabos.

La PGJE no ha informado, por el momento, si las dos osamentas corresponden a personas incluidas en los registros de desaparecidos ni existen datos oficiales sobre el tiempo que habrían permanecido enterradas en el sitio.

57 sitios clandestinos y más de 60 restos recuperados.

El descubrimiento en Mulegé se suma a un escenario que ha ido creciendo durante los últimos meses: la localización de decenas de puntos de inhumación clandestina en distintos municipios de Baja California Sur.

De acuerdo con el seguimiento de reportes públicos de autoridades y colectivos de búsqueda, Comondú, La Paz y Los Cabos acumulan alrededor de 57 sitios de inhumación clandestina localizados durante 2026. En los puntos que ya han sido procesados se han recuperado más de 60 osamentas y restos humanos.

Detrás de estas cifras existe una segunda problemática: la identificación de las víctimas.

Cada hallazgo representa una investigación forense que debe atravesar distintas etapas antes de establecer quién era la persona localizada, si existía un reporte de desaparición relacionado y, eventualmente, reconstruir las circunstancias de su muerte.

Tampoco se ha determinado oficialmente si murieron por causas naturales, accidentales o como consecuencia de un hecho violento. Esa conclusión dependerá de los resultados de los estudios forenses.

Te recomendamos leerhttps://metropolimx.com/la-busqueda-de-desaparecidos-lleva-a-otra-zona-de-muerte-en-mulege/

El hallazgo, sin embargo, vuelve a poner bajo presión la capacidad institucional para responder a una problemática que se extiende territorialmente: mientras los colectivos de búsqueda continúan recorriendo brechas, arroyos y zonas despobladas en busca de personas desaparecidas, las autoridades deben procesar los restos encontrados y convertirlos en identidades.

En Mulegé, dos osamentas esperan ahora ese proceso.

Su recuperación constituye apenas el primer paso de una investigación que deberá determinar quiénes eran, cómo murieron y, sobre todo, si sus nombres forman parte de la larga lista de personas cuyo paradero continúa sin esclarecerse en Baja California Sur.