NetJets rompe el silencio tras tragedia del jet que despegó de Los Cabos

La empresa confirmó la muerte de un pasajero, aseguró que activó protocolos de crisis y colaborará plenamente con la investigación del accidente ocurrido en Laredo, Texas.

Laredo, Texas.- La empresa NetJets, operadora del jet ejecutivo que despegó de San José del Cabo, Baja California Sur, y terminó estrellándose en Laredo, Texas, rompió el silencio y emitió su primera postura oficial sobre el accidente que dejó un saldo de una persona fallecida y cinco sobrevivientes.

A través de un comunicado, el presidente y director ejecutivo de la compañía, Adam Johnson, confirmó que la aeronave siniestrada era un Cessna Citation Latitude, matrícula N523QS, perteneciente a la flota de NetJets.

El directivo lamentó el accidente, confirmó que el CEO de Capital Factory, Joshua Baer perdió la vida y que otros cinco ocupantes resultaron lesionados, al tiempo que aseguró que la empresa ya trabaja de manera coordinada con las autoridades estadounidenses para esclarecer lo ocurrido.

Nuestra prioridad es brindar apoyo a nuestros clientes, tripulantes y familiares afectados por esta tragedia“, señaló Johnson, quien informó que la compañía activó de inmediato sus equipos especializados en atención de crisis y asistencia a familiares.

La aeronave despegó del Aeropuerto Internacional de Los Cabos alrededor de las 18:18 horas del martes con destino a Austin, Texas. Sin embargo, durante el trayecto la tripulación reportó problemas mecánicos y solicitó autorización para realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Laredo.

De acuerdo con el director de la terminal aérea, Gilberto Sánchez, el avión presentó una falla mecánica de consideración antes de perder completamente la comunicación con la torre de control.

Los registros de FlightRadar24 muestran que el jet inició un descenso aparentemente controlado hacia Laredo, pero la señal del radar desapareció cuando volaba a aproximadamente 200 metros de altura y a unos cuatro kilómetros de la pista de aterrizaje.

Sin lograr llegar al aeropuerto, el avión descendió de emergencia sobre la autopista Loop 20, una de las vialidades más transitadas de Laredo. Durante el impacto, la aeronave golpeó lateralmente un vehículo que circulaba por la carretera antes de partirse e incendiarse.

Los restos del fuselaje, cuya envergadura alcanza los 22 metros, quedaron dispersos a lo largo de varios carriles, obligando al cierre total de la circulación mientras decenas de elementos de emergencia trabajaban en la zona.

Las primeras imágenes difundidas por la Policía de Laredo muestran escenas de caos y desesperación. Automovilistas que presenciaron el accidente detuvieron sus vehículos para intentar rescatar a los ocupantes mientras el fuego consumía rápidamente la aeronave.

Videos captados por testigos muestran a civiles y rescatistas golpeando el parabrisas con herramientas y sosteniendo abierta la puerta principal para sacar a los pasajeros antes de que las llamas envolvieran completamente la cabina.

Gracias a estas maniobras, cinco personas fueron rescatadas con vida y trasladadas a hospitales de la región.

Durante el operativo también resultaron lesionados cinco oficiales de la Policía de Laredo por inhalación de humo, mientras que el conductor del automóvil impactado por la aeronave sobrevivió y fue reportado en condición estable.

La Administración Federal de Aviación (FAA) confirmó que la investigación quedó en manos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), con apoyo del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y autoridades locales.

Como parte de las diligencias, los especialistas analizan los restos del avión, los registros de vuelo y las comunicaciones con la torre de control para determinar qué provocó la emergencia que terminó en tragedia.

Paralelamente, el Departamento de Policía de Laredo habilitó una plataforma digital para quelos ciudadanos compartan fotografías y videos captados durante el accidente.

Las autoridades consideran que ese material podría ser clave para reconstruir los últimos minutos del vuelo y establecer con precisión la secuencia de hechos que culminó con el desplome del jet procedente de Los Cabos.

Mientras las investigaciones avanzan, NetJets reiteró que colaborará plenamente con las autoridades federales y sostuvo que la seguridad continuará siendo el eje principal de sus operaciones.