Pacientes de hemodiálisis protestan contra recorte de tratamientos en IMSS de Los Cabos

Más de un centenar de derechohabientes denunciaron que sus sesiones fueron reducidas de tres a dos horas por día, señalando que cinco maquinas no son suficientes para atender la demanda.

San José del Cabo, Baja California Sur.- Bajo el temor de que una decisión administrativa termine afectando su salud, pacientes con enfermedad renal y sus familiares salieron a las calles para denunciar lo que califican como una crisis dentro del servicio de hemodiálisis del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Los Cabos.

La mañana de este lunes, decenas de personas se manifestaron en el exterior de la Clínica No. 36 del IMSS, ubicada en la colonia Guaymitas, para exigir que se restablezca la duración completa de sus sesiones de tratamiento, luego de que –aseguran– el instituto redujera una hora la atención que reciben.

Los pacientes señalaron que actualmente más de 100 personas estarían siendo sometidas a sesiones de únicamente dos horas de hemodiálisis, pese a que el procedimiento indicado para sus condiciones médicas contempla tratamientos de aproximadamente tres horas por sesión.

Para quienes dependen de esta terapia para sobrevivir, la reducción representa un riesgo directo. Durante la protesta, los pacientes denunciaron que después del ajuste han comenzado a presentar complicaciones en su estado de salud y exigieron una respuesta inmediata por parte de las autoridades del IMSS.

Nos están quitando tiempo de tratamiento, pero también calidad y expectativa de vida”, señalaron algunos de los manifestantes, quienes pidieron que el problema sea atendido antes de que ocurra una emergencia mayor.

Además de la reducción en las sesiones, los inconformes denunciaron que existe una lista de espera de entre 10 y 20 pacientes que actualmente no pueden acceder al servicio debido a la falta de equipos disponibles.

Los usuarios recordaron que el delegado del IMSS en Baja California Sur, Juan Gilberto Pérez Soltero, había anunciado previamente acciones para ampliar la capacidad del área de hemodiálisis mediante la adquisición de más máquinas.

Sin embargo, aseguraron que hasta el momento la unidad continúa operando únicamente con cinco equipos, una capacidad que consideran insuficiente ante el crecimiento de pacientes que requieren este tratamiento especializado.

La protesta expuso nuevamente las limitaciones de infraestructura médica en uno de los municipios con mayor crecimiento poblacional del estado, donde los pacientes con enfermedades crónicas enfrentan dificultades para acceder a servicios esenciales.

Los manifestantes solicitaron una reunión con representantes del Instituto para conocer una solución concreta y garantizar que las sesiones vuelvan a cumplir con el tiempo requerido.

Advirtieron que continuarán movilizándose hasta obtener una respuesta, pues aseguran que el problema no solo representa una deficiencia administrativa, sino una situación que puede tener consecuencias graves para quienes dependen de la hemodiálisis como tratamiento permanente.