Indigna presunta sepultura improvisada de una abuelita en Santa Rosalía

Los habitantes exigen esclarecer lo ocurrido en el panteón de Nueva Kashania, mientras el asilo donde vivía la mujer fallecida asegura que actuó con los recursos disponibles y solicita apoyo para brindar una sepultura digna.

Mulegé, Baja California Sur.- La muerte de una adulta mayor residente de un asilo en Santa Rosalía derivó en una controversia que hoy exige la intervención de autoridades municipales, sanitarias y ministeriales, luego de que varios habitantes denunciaran que el cuerpo habría permanecido únicamente cubierto con piedras dentro de un ataúd, sin recibir una sepultura conforme a los procedimientos establecidos.

Las imágenes y versiones difundidas en redes sociales provocaron indignación entre la población y motivaron llamados para que el caso sea esclarecido por las autoridades competentes.

Ante la polémica, la dirección del asilo emitió un posicionamiento público en el que explicó que la mujer fallecida sí contaba con familiares, aunque, según indicó, no existía una persona legalmente responsable para hacerse cargo de los servicios funerarios.

La institución señaló que gestionó un ataúd a bajo costo con una funeraria local y obtuvo apoyo del Ayuntamiento de Mulegé para la asignación de una fosa. Asimismo, aseguró que en sus instalaciones se realizó un velorio, se celebró una misa y se cumplió con el protocolo de notificar a los grupos de Bomberos, Policía Municipal y autoridades ministeriales para certificar el fallecimiento.

Sin embargo, reconoció que una vez que el cuerpo salió del asilo en la carroza fúnebre dejó de estar bajo su responsabilidad.

No obstante, la propia institución admitió que dos religiosas, un trabajador y una voluntaria terminaron colocando tierra y piedras sobre el ataúdcon las manos y con lo que se pudo“, debido a que, según su versión, no existían las condiciones para concluir la sepultura de manera adecuada.

El asilo también rechazó las versiones que aseguraban que el cuerpo había sido depositado en bolsas negras, afirmando que la persona fue colocada en un ataúd adquirido en una funeraria local, al que calificó como sencillo, pero digno.

Las explicaciones no disiparon las dudas de la sociedad de Santa Rosalía. Los vecinos solicitaron la intervención de la Secretaría de Salud de Baja California Sur, COEPRIS, el Ayuntamiento de Mulegé, el área municipal de Panteones y, en caso de advertirse posibles irregularidades, de la Fiscalía General del Estado, para determinar si el procedimiento funerario se realizó conforme a la normatividad vigente.

Los ciudadanos consideran indispensable establecer quién tenía la responsabilidad legal de concluir la inhumación, si existió supervisión por parte de las autoridades correspondientes y si se respetaron los protocolos aplicables para garantizar un trato digno a la persona fallecida.

Este caso ha puesto sobre el ojo público las condiciones en las que operan las instituciones de asistencia social que atienden a personas adultas mayores sin redes familiares efectivas, así como la coordinación entre dependencias municipales cuando ocurre un fallecimiento en circunstancias de vulnerabilidad.

Mientras las autoridades no emitan una postura oficial, persisten las interrogantes sobre lo ocurrido en el panteón de la colonia Nueva Kashania.

La principal exigencia de la comunidad es que el caso no quede reducido a una controversia en redes sociales, sino que se investigue con transparencia y, de confirmarse alguna omisión o irregularidad, se deslinden las responsabilidades correspondientes y se garantice que ninguna persona vuelva a enfrentar un desenlace similar, aun después de su muerte.