La propuesta del titular de FONMAR busca incorporar a los pescadores de orilla al esquema de permisos del organismo en BCS.
La Paz, Baja California Sur.- La pesca de orilla, una de las modalidades recreativas que durante años ha permitido a habitantes y visitantes de Baja California Sur lanzar el anzuelo desde playas, zonas rocosas y otros puntos de la costa sin necesidad de una embarcación, podría dejar de ser una actividad sin este tipo de permiso específico.
El Fondo para la Protección de los Recursos Marinos (FONMAR) puso sobre la mesa una propuesta para cobrar 32 pesos a quienes practiquen pesca de orilla en la entidad, como parte de un esquema que pretende incorporar esta modalidad al sistema de permisos que administra el organismo.
El planteamiento fue presentado por el director general de FONMAR, Martín Inzunza Tamayo, desde la Conferencia del Pueblo, una exposición en la que también informó sobre resultados en materia de permisos, pesca deportiva, torneos y vigilancia.
Sin embargo, detrás del anuncio quedó una serie de interrogantes: durante la presentación no se precisó cuándo comenzaría el cobro, qué requisitos tendría el permiso ni si los 32 pesos corresponderían por jornada o bajo algún otro esquema.
La falta de detalles deja abierta la dimensión que tendría para quienes actualmente practican esta actividad de manera recreativa desde tierra.
A diferencia de la pesca deportiva realizada desde embarcaciones, la pesca de orilla no requiere contratar una lancha ni desplazarse mar adentro. La actividad puede realizarse desde una playa, un muelle, una zona rocosa o cualquier otro punto autorizado de la costa.
Entre las técnicas utilizadas se encuentran el surfcasting, spinning, pesca con flotador y rockfishing, cada una con diferentes equipos y formas de lanzar y trabajar el señuelo o carnada.
Por ello, la eventual creación de un permiso específico supondría un nuevo requisito para quienes actualmente realizan pesca recreativa desde tierra, ya que la pesca desde la costa forma parte de las actividades recreativas que se desarrollan en diferentes puntos de Baja California Sur.
Entre las zonas donde se practica se encuentran áreas cercanas a Cabo San Lucas, Todos Santos, La Ribera, Loreto, Mulegé y Punta Abreojos, aunque las especies susceptibles de captura dependen de las condiciones de cada región, la temporada y las disposiciones aplicables.
El planteamiento de FONMAR ocurre en una entidad donde la actividad pesquera también tiene un importante componente turístico y deportivo. De acuerdo con las cifras presentadas, alrededor de 300 torneos se han realizado en los cinco municipios de Baja California Sur, incluyendo competencias de pesca de orilla, pesca de altamar y pesca en kayak.
Pero la propuesta de cobrar a quienes pescan desde tierra introduce un nuevo componente: la regulación y eventual recaudación de una actividad que, por sus propias características, resulta mucho más accesible que la pesca desde embarcación.
No se ha informado públicamente, con base en lo expuesto durante la Conferencia del Pueblo, si los 32 pesos serían pagados una sola vez al año o mediante otro mecanismo.
Tampoco quedaron establecidos los requisitos para obtener el permiso, las autoridades responsables de verificarlo o las condiciones específicas bajo las cuales se aplicaría.
Mientras esos detalles permanecen pendientes, el planteamiento ya abre una discusión entre quienes practican la pesca recreativa desde las costas sudcalifornianas, por lo que la incorporación de esta actividad al esquema de permisos implicaría que pescar desde tierra también tendría un costo y una obligación administrativa.
En Baja California Sur, donde el mar forma parte de la identidad, la economía y las actividades recreativas de sus cinco municipios, la propuesta de FONMAR podría convertir una práctica accesible para sus habitantes y visitantes en una actividad sujeta a un nuevo permiso y a una cuota.
El monto ya está sobre la mesa. Lo que todavía falta definir es cómo, cuándo y a quién se cobrará.
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