El padre de familia de 58 años salió el pasado 15 de agosto de Bahía Tortugas rumbo a Loreto cuando su rastro se esfumó.
Mulegé, Baja California Sur.- “No hay rastro de él”. La frase resume la angustia de una familia que desde hace 13 días busca desesperadamente a Heriberto Osuna Mayoral, un hombre de 58 años cuyo paradero se desconoce desde la noche del pasado 15 de agosto, cuando viajaba desde Bahía Tortugas con destino al municipio de Loreto.
Ante la desaparición, la Fiscalía Especializada en la Investigación y Búsqueda de Personas Desaparecidas de la PGJE desplegó un operativo de búsqueda con drones y recorridos terrestres en distintos puntos de la zona norte del estado.
Sin embargo, hasta ahora, el operativo no ha permitido localizar al hombre.
Heriberto fue visto por última vez en San Ignacio, municipio de Mulegé, a bordo de un pick up Ford Ranger de color verde. Desde entonces, su familia no ha vuelto a tener comunicación con él.

En entrevista con Metrópoli MX, la hija de Heriberto, Sara Osuna Murillo, reconstruyó las últimas horas en las que tuvo contacto con él.
Relató que su padre salió de Bahía Tortugas entre las 6 y 7 de la tarde del 15 de agosto y posteriormente llegó a Vizcaíno, donde se comunicó con ella alrededor de las 8:34 de la noche.
Durante esa conversación, le recomendó que tomara café y comiera algo, pues, según explicó, su padre había ingerido alcohol.
Más tarde, aproximadamente a las 10:12 de la noche, recibió una nueva llamada.
“Me marcó y me dijo que estaba en San Ignacio. Lo escuché algo tranquilo”, narró.
Heriberto se encontraba de vacaciones y atravesaba, de acuerdo con su hija, una decepción amorosa.
La familia esperaba que continuara su trayecto hacia Loreto durante la madrugada. Incluso calcularon que podría llegar entre la 1 y las 2 de la madrugada.
Pero nunca llegó.
“Le preparé cena y llegamos a casa y no recibí llamada de que había llegado”, relató su hija.
Otro de los hijos de Heriberto, quien se encontraba en Santa Rosalía, tampoco recibió comunicación de su padre.

La mañana siguiente, al despertar, la mujer intentó comunicarse con él. Los dos teléfonos celulares de Heriberto enviaban las llamadas directamente al buzón. Fue entonces cuando la preocupación se convirtió en una búsqueda desesperada.
La familia interpuso la denuncia correspondiente en el municipio de Loreto y comenzó a recorrer carreteras, brechas y zonas serranas para intentar localizarlo.
Han pasado 13 días.
Su hija incluso tuvo que vender el puesto de comida con el que trabajaba para poder dedicarse a buscarlo.
“Mi familia y mi esposo calculamos el tiempo de su llegada a Loreto”, explicó.

Con el paso de los días, las investigaciones oficiales comenzaron a arrojar un dato que modificó el punto de búsqueda: las cámaras de seguridad revisadas hasta el momento no muestran que Heriberto haya salido de San Ignacio ni que haya llegado a Santa Rosalía.
Ese elemento llevó a concentrar parte de las labores de búsqueda en la zona donde se tuvo su último contacto.
Este 28 de agosto, agentes de investigación y personal de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas (CEBPD) realizaron recorridos aéreos y terrestres sobre el tramo Loreto–Playa Santispac, apoyados con drones para ampliar la cobertura de reconocimiento.

El resultado, hasta ese momento, fue negativo.
No se encontró a Heriberto ni indicios que permitieran establecer con certeza hacia dónde se dirigió después de su última comunicación.
Mientras las autoridades mantienen abiertas las investigaciones, sus familiares continúan recorriendo la región por su cuenta.
La búsqueda se ha extendido por tramos carreteros de la zona norte de Baja California Sur, con el apoyo de personas que se han solidarizado con la familia.

La ficha de búsqueda establece que Heriberto Osuna Mayoral mide aproximadamente 1.70 metros, pesa alrededor de 85 kilogramos, es de complexión media, tez moreno claro, cabello entrecano y liso, cara ovalada y cejas pobladas.
Tiene ojos grandes color café oscuro, nariz cóncava y mentón con barba partida. Entre sus señas particulares se encuentran una cicatriz quirúrgica de aproximadamente dos centímetros en la frente y otra cicatriz de alrededor de 10 centímetros en una de sus pantorrillas.
La familia insiste en que cualquier información, por pequeña que parezca, podría ser determinante para encontrarlo.
Las autoridades estatales señalaron que las labores de búsqueda e inteligencia continuarán activas y exhortaron a la ciudadanía a proporcionar cualquier dato que pueda ayudar a establecer el paradero del hombre.
Para aportar información confidencial se encuentran disponibles los teléfonos de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Baja California Sur: (612) 138-14-39; Comisión Nacional de Búsqueda: 800-028-77-83; además del 911 y 089.
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