La sospecha de desaparición detrás de “la fuga” de una mujer canadiense en Los Cabos

La joven canadiense, Gabrielle Enh Link, estaba bajo resguardo en el centro de rehabilitación CRAADYR cuando se perdió su rastro, por lo que temen que pudiera haber sido desaparecida y llevada a otro estado.

Los Cabos, Baja California Sur.- El reporte de una supuesta “fuga” de un centro de rehabilitación hoy mantiene activa una alerta del Protocolo Alba en Baja California Sur y ha sembrado dudas en quienes conocieron de cerca el caso de Gabrielle Enh Link, una mujer canadiense de 30 años que está en calidad de no localizada en San José del Cabo. 

De acuerdo con la ficha oficial de búsqueda, Gabrielle fue vista por última vez durante agosto de 2026. Desde entonces se desconoce su paradero. La joven mide aproximadamente 1.70 metros, es de complexión media, tez morena, cabello negro, corto y crespo.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), pidió la colaboración de la ciudadanía para aportar cualquier información que permita establecer dónde se encuentra. 

Sin embargo, detrás de la ficha de búsqueda existe una historia que comenzó desde hace más de un año.

En septiembre de 2025, integrantes del colectivo Búsqueda San José del Cabo auxiliaron a Gabrielle después de encontrarla en situación vulnerable y sin documentación sobreviviendo en las calles del destino turístico.

Rosalba Ibarra, integrante y líder del colectivo, expuso entonces que habían solicitado apoyo al consulado canadiense con la intención de localizar a familiares de la joven, debido a que no habían logrado establecer comunicación con ellos.

Ficha de búsqueda de Gabrielle Enh Link, una mujer de nacionalidad canadiense no localizada en San José del Cabo.

A partir de aquella intervención comenzaron las gestiones para encontrar alternativas de resguardo y atención para Gabrielle.

No obstante, el caso volvió a generar preocupación recientemente.

De acuerdo con información expuesta por Ibarra, Gabrielle se encontraba bajo resguardo en el centro de rehabilitación CRAADYR #7, en San José del Cabo.

Fue entonces cuando surgió la versión de que la joven habría salido del establecimiento junto a otros internos para realizar labores de limpieza en zonas urbanas de la ciudad con el objetivo de recaudar fondos para la solvencia del centro. Posteriormente, se perdió contacto con ella.

Según lo señalado por los encargados del centro de rehabilitación, Gabrielle habría aprovechado esa salida para “fugarse” y posteriormente ya no regresó.

Sin embargo, para Rosalba Ibarra esta explicación no despeja las dudas sobre el paradero de la joven.

La integrante del colectivo cuestionó que, tras perderse el contacto con Gabrielle, no se hubiera conocido de inmediato una reacción oficial que permitiera activar su búsqueda.

Instalaciones del centro de rehabilitación CRAADYR #7, lugar donde supuestamente Gabrielle se encontraba bajo resguardo antes de “fugarse” en San José del Cabo.

Ibarra manifestó su preocupación de que Gabrielle pudiera haber sido desaparecida o trasladada a otra entidad, una hipótesis que, hasta ahora, no ha sido confirmada por las autoridades.

La sospecha del colectivo surge a partir de antecedentes que, de acuerdo con la propia organización, se han presentado con personas en situación de calle en Los Cabos, particularmente dentro de un fenómeno social marcado por la intensa movilidad de personas que llegan al destino turístico desde otros estados e incluso desde otros países.

Bajo la responsabilidad de los encargados del centro CRAADYR, Gabrielle presuntamente “se fugó” sin dejar rastro alguno, provocando la activación del Protocolo Alba para poder encontrarla en Los Cabos.

La cercanía con la frontera norte y la constante circulación de personas complican todavía más el rastreo de quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, especialmente cuando carecen de documentos, redes familiares o un lugar seguro donde permanecer.

Por ello, para el colectivo, el caso de Gabrielle no puede reducirse simplemente a una persona que decidió abandonar un centro de rehabilitación.

La pregunta ahora es dónde está y qué ocurrió después de que salió de la instalaciones del CRAADYR. La activación del Protocolo Alba convierte el caso en una búsqueda formal y obliga a mantener abierta la investigación sobre las circunstancias en las que se perdió contacto con ella.

Rosalba Ibarra ha insistido en que la situación de Gabrielle refleja un problema mayor: la fragilidad e inseguridad que enfrentan las personas en situación de calle en Los Cabos.

La integrante de Búsquedas San José del Cabo señaló que este tipo de casos se han vuelto cada vez más frecuentes en Baja California Sur y advirtió que el riesgo aumenta cuando se trata de mujeres que viven en condiciones de vulnerabilidad.

También remarcó la necesidad de que las autoridades participen activamente en la localización de familiares y en la generación de espacios de resguardo dignos y seguros.

Mientras tanto, Gabrielle continúa sin ser localizada.

La PGJE mantiene activa la búsqueda y solicita a cualquier persona que tenga información sobre su paradero que la proporcione a las autoridades a través de los medios establecidos en la ficha del Protocolo Alba.