Qué retos de seguridad plantea la llegada de nuevas plantas y proveedores a los polos industriales mexicanos

El reto principal sería la ciberseguridad, con el número de ataques creciendo en un 80% entre 2024 y 2025.

México City.-La última década ha sido uno de los periodos más importantes para el desarrollo industrial mexicano, con nuestro país convirtiéndose en una de las economías atractivas para la creación de plantas industriales en toda la región.

A pesar de la incertidumbre acerca del T-MEC durante la gestión de Donald Trump en Estados Unidos, son cada vez más las empresas que invierten en la producción en México.

Desde la popularización de estrategias de producción como el Nearshoring, que se había convertido en una de las principales tendencias económicas del país, hasta la sustitución de centros de distribución para favorecer plantas que agilicen la producción in situ, estarían llevando a los polos industriales a superar las expectativas.

Retos de seguridad.

Este fenómeno de desarrollo no solo es esencial para el crecimiento económico de México, sino que también puede ser una fuerza de cambio para acelerar la adopción de nuevas tecnologías, especialmente en materia de seguridad, donde nuestro país enfrenta retos importantes que pueden impactar negativamente la percepción de los inversionistas.

Aunque la seguridad física sigue siendo uno de los pilares de todo protocolo contra riesgos, la amenaza más prevalente en el sector industrial mexicano son los ciberataques, que experimentaron un aumento de hasta el 80% solo entre los años 2024 y 2025.

Debido a la digitalización de prácticamente todos los procesos dentro de este tipo de empresas, un ciberataque no solo puede dejar pérdidas millonarias, sino incluso frenar la producción de forma parcial o total durante largos periodos de tiempo.

Los accidentes laborales también se presentan como un reto importante, ya que el uso de maquinaria pesada y herramientas delicadas, así como el trabajo en altura o transportando carga pesada, pueden causar lesiones e incluso la muerte. En México la cifra de accidentes sería alta, con hasta 500,000 accidentes anuales y alrededor de 250 muertes.

Por último, el riesgo de robo interno y externo sigue presente, sin embargo, dentro del contexto de las plantas industriales, este es menor que en comparación con los centros de distribución.

Las soluciones más efectivas.

A pesar de la variedad de riesgos de seguridad que enfrentan estas plantas, las soluciones modernas suelen contar con un enfoque holístico, algo posible gracias a tecnologías inteligentes que permiten la comunicación constante entre sistemas. Esto hace que un entramado de herramientas bien planificado funcione como una barrera casi impenetrable ante prácticamente cualquier amenaza.

El control de acceso mediante datos biométricos o reconocimiento facial, en conjunto con cámaras de vigilancia equipadas con inteligencia artificial (IA), permite un monitoreo en tiempo real de todas las instalaciones, agilizando la detección de accesos no autorizados, la negligencia en materia de seguimiento de protocolos de seguridad, e incluso accidentes imposibles de predecir.

El monitoreo constante mediante sensores inteligentes y sistemas de alerta automatizada también permiten detectar variables externas, desde fluctuaciones en la electricidad y fugas de gas, hasta cambios extremos en la temperatura o aumento veloz en las precipitaciones, para disminuir los riesgos que enfrenta el personal y agilizar los tiempos de respuesta.

Por último, en materia de ciberseguridad, las plantas industriales se encuentran en la obligación de incorporar software de ciberseguridad moderno para el monitoreo de todos los procesos digitales, así como de crear protocolos internos que permitan detectar ataques en poco tiempo, y que disminuyan aquellos eventos causados por el desconocimiento del personal y gerencia.

Conclusión.

Tan solo en el último año, más de una decena de empresas transnacionales, de la mano del Gobierno Nacional, han invertido miles de millones de dólares en el desarrollo de proyectos industriales en todo México.

Esto no solo demuestra el interés de los grandes capitales en mantenerse cerca del eje comercial que representa el T-MEC, sino también de aprovechar el consumo en nuestro territorio para aumentar su rentabilidad de cara a una economía global rodeada de incertidumbre.

Si bien los retos de seguridad que enfrentan este tipo de instalación no son sencillos de solucionar, se trata de una tarea que muchos están dispuestos a abordar para asegurar un flujo constante de inversión y talento hacia el país, sentando las bases de lo que puede ser la economía mexicana de cara las próximas décadas.