De la crueldad al milagro de Archie en Los Cabos

Rechazado por su apariencia, Archie pasó años en la oscuridad hasta que su caso fue denunciado y tras una riesgosa cirugía el noble canino lucha por una segunda oportunidad.

Los Cabos, Baja California Sur.- Durante años, un perrito llamado Archie vivió sumido en la crueldad, privado de la libertad y aislado del mundo en el sótano de un domicilio en la colonia La Ballena, de San José del Cabo, debido a un enorme tumor en el cráneo que provocaba rechazo y temor entre quienes lo rodeaban.

Sin embargo, su trágica historia dio un giro radical tras ser rescatado y sometido con éxito a una compleja intervención quirúrgica.  

De acuerdo con el testimonio de la fundadora y presidenta de la asociación “Luna: La Voz de La Esperanza”, Trinidad Arreola, Archie permaneció encerrado durante un largo periodo, alejado de la luz del sol y del contacto humano, debido a que sus antiguos cuidadores prefirieron aislarlo conforme el tumor crecía.  

La situación cambió drásticamente cuando su caso se hizo público y fue denunciado, lo que derivó en que el animal fuera abandonado en la calle, lugar donde finalmente fue localizado por personas dispuestas a salvarle la vida.  

Tras ser resguardado por la propia Trinidad, activistas y rescatistas se movilizaron para brindarle la atención médica especializada que requería. En las publicaciones del caso se reconoció especialmente el apoyo y gestión de Arturo Islas Allende, así como la labor del médico Fernando Cortés y el equipo veterinario de Wild Animal Vet Mascotas, en la Ciudad de México.  

 

Tras ser enviado en una transportadora especial a bordo de un avión a la capital del país, Archie pasó por un procedimiento quirúrgico de extrema complejidad debido a la localización y magnitud de la masa saliente, la cual arrojó un peso cercano a los 2.5 kilogramos. A pesar de los elevados riesgos, la operación realizada la mañana del 16 de octubre concluyó de manera satisfactoria.  

A pesar de los años de maltrato, encierro y rechazo que sufrió debido a su aspecto, quienes atienden a Archie destacan que mantiene un carácter noble y demuestra confianza hacia los seres humanos.  

Actualmente, Archie continúa bajo estricta vigilancia veterinaria y cuidados especiales en un delicado proceso de recuperación. Su caso ha aumentado en redes sociales la exigencia social contra el maltrato animal y el abandono, destacando que las imperfecciones físicas o las enfermedades de una mascota nunca justificarán la crueldad ni el encierro.