Las autoridades de seguridad no descartan que la amenaza esté relacionada con recientes golpes al crimen organizado. Sin embargo, ninguna corporación ha atribuido oficialmente el riesgo a un grupo criminal.
Mexicali, Baja California.- Una alerta emitida por el Gobierno de Estados Unidos encendió las alarmas en Mexicali y dejó al descubierto, durante varias horas, un escenario de incertidumbre en la capital de Baja California.
Washington suspendió las actividades de su personal y los viajes oficiales a la ciudad para este martes 25 de agosto, ante información sobre una amenaza cuya naturaleza no fue revelada públicamente.
La advertencia, difundida la noche del lunes por autoridades consulares estadounidenses, fue dirigida a ciudadanos de ese país que residen o tienen previsto viajar a Mexicali. El mensaje incluyó una recomendación particularmente inusual: evitar los edificios gubernamentales mexicanos.
“Debido a información sobre una amenaza, las actividades del gobierno de los EE. UU. en Mexicali, así como los viajes a dicha ciudad, han sido suspendidos para el 25 de agosto. Alertamos a los ciudadanos estadounidenses sobre esta posible amenaza”.

La alerta también recomendó buscar refugio en caso de algún incidente, informar a familiares y amigos sobre la situación personal, seguir las instrucciones de las autoridades mexicanas, mantenerse atentos al entorno y monitorear los medios de comunicación locales.
Sin embargo, el comunicado estadounidense no explicó cuál era la amenaza, quién podría estar detrás de ella ni qué tipo de ataque o incidente se buscaba prevenir.

Horas después de la alerta estadounidense y en medio de una creciente especulación en redes sociales, el secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo Rodríguez, confirmó que las autoridades sí recibieron información sobre una amenaza, aunque precisó que ésta estaría dirigida contra instituciones o autoridades y no directamente contra la población civil.
La declaración terminó por confirmar que detrás de la alerta emitida por Estados Unidos existía información de seguridad que obligó a reforzar la vigilancia, particularmente en la zona del Centro Cívico de Mexicali.
“Procedimos a implementar un operativo con todas las instituciones; tenemos alrededor de 350 elementos de todas las instituciones y hemos estado trabajando en lo que es Centro Cívico, donde se supone que podía existir algún tipo de riesgo”, declaró el funcionario.
Hasta la mañana del martes, dijo, las corporaciones no habían localizado indicios que permitieran confirmar la materialización de la amenaza.
“Es importante recalcar que no hemos detectado algún indicio que permita confirmar estas amenazas”, sostuvo.
La respuesta estatal, sin embargo, contrastó con el nivel de prevención asumido por el Gobierno de Estados Unidos, que decidió suspender las actividades oficiales y los viajes de su personal hacia Mexicali.
Una de las líneas que no fue descartada por el propio secretario de Seguridad Ciudadana es que la amenaza pudiera estar relacionada con recientes golpes de autoridades federales contra grupos delictivos que operan en Mexicali.
Carrillo Rodríguez reconoció que una posible causa podría estar vinculada con el decomiso de aproximadamente 4 millones de pastillas de fentanilo realizado por fuerzas federales en un inmueble de la colonia Hacienda del Bosque.
El aseguramiento representó uno de los golpes más relevantes contra las estructuras dedicadas al tráfico de drogas sintéticas en la capital bajacaliforniana y abrió la posibilidad de una reacción por parte de organizaciones criminales afectadas por los operativos.
De manera extraoficial, la alerta también ha sido relacionada con posibles amenazas provenientes del grupo criminal conocido como Los Rusos, una de las organizaciones con presencia histórica en la región y que, durante los últimos meses, ha sido objeto de operativos, detenciones y decomisos por parte de autoridades estatales y federales.
Hasta el momento, sin embargo, ninguna autoridad ha atribuido oficialmente la amenaza a esa organización.
Tras conocerse la advertencia estadounidense, el Gobierno de Baja California anunció el despliegue de un operativo especial con la participación de corporaciones estatales y federales.
De acuerdo con la información oficial, participan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, Fiscalía General de la República, Fiscalía General del Estado, Centro Nacional de Inteligencia y corporaciones municipales.
El gobierno estatal aseguró que los protocolos de seguridad fueron reforzados estratégicamente en el municipio y que los patrullajes y acciones de vigilancia se mantienen activos.
No obstante, el comunicado oficial evitó inicialmente referirse de manera directa a la alerta emitida por el Gobierno de Estados Unidos, lo que generó un vacío informativo durante las primeras horas posteriores a la difusión de la advertencia.
Durante la mañana de este martes, Mexicali mantuvo sus actividades prácticamente con normalidad.
Las garitas continuaron operando, las oficinas gubernamentales permanecieron abiertas y las instituciones educativas desarrollaron sus actividades sin una suspensión generalizada.
La excepción fue el Poder Judicial de la Federación en Mexicali, que informó la suspensión de labores durante este martes como medida derivada de la situación de seguridad.
Mientras tanto, el despliegue de corporaciones se concentró en zonas consideradas estratégicas, entre ellas el Centro Cívico, donde se ubican oficinas de los distintos niveles de gobierno.
La instrucción de Estados Unidos de evitar edificios gubernamentales mexicanos contrastó con la postura de las autoridades bajacalifornianas, que llamaron a la población a mantener la calma y evitar caer en un escenario de pánico colectivo.
La incertidumbre, sin embargo, permaneció.
Aunque el Gobierno de Baja California confirmó que recibió información sobre una amenaza y desplegó alrededor de 350 elementos para reforzar la seguridad, hasta ahora no se ha explicado públicamente qué tipo de amenaza fue detectada, contra quién iba dirigida, qué información motivó la suspensión de actividades del Gobierno estadounidense ni si existe una organización criminal plenamente identificada detrás de la advertencia.
![]()


