El magisterio sudcaliforniano elevó la presión contra el gobierno del estado tras la falta de pagos y en medio de las exigencias por mejores condiciones de jubilación y eliminación del "doble patrón" en Baja California Sur.
La Paz, Baja California Sur.- El conflicto magisterial en Baja California Sur alcanzó este lunes uno de sus momentos más tensos, luego de que cientos de docentes tomaran las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) tras denunciar que no recibieron el pago de su quincena, una situación que detonó la indignación de un movimiento que ya suma dos semanas de paro laboral y mantiene a más de 100 mil estudiantes sin clases.
Desde las 5:00 de la mañana, los trabajadores de la educación comenzaron a concentrarse en los alrededores de la dependencia estatal para exigir respuestas concretas y no únicamente mesas de diálogo que, aseguran, no han generado avances sustanciales en sus demandas.

La falta del depósito correspondiente a la quincena que esperaban desde el pasado viernes fue considerada por los manifestantes como una agresión directa contra miles de familias que dependen de ese ingreso para subsistir.
“Una cosa es el conflicto laboral y otra muy distinta es retener el sueldo de trabajadores que sostienen a sus familias con ese recurso”, expresaron los docentes inconformes durante la protesta.
El movimiento, respaldado por más de ocho mil trabajadores de la educación, mantiene una serie de exigencias dirigidas tanto al Gobierno del Estado como a la Federación. Entre las demandas estatales destacan un incremento de entre el 15 y el 20 por ciento en la compensación estatal, el aumento de plazas al nivel 27 para efectos de jubilación, la nivelación salarial para personal con funciones de director, supervisor y jefe de sector, así como mejoras para trabajadores de apoyo y asistencia a la educación.

Además, exigen un aumento del 100 por ciento al bono de vida cara y la regularización laboral del personal de nivel medio superior en los municipios de La Paz, Comondú, Loreto y Mulegé.
Sin embargo, uno de los puntos que el magisterio considera innegociable es la eliminación de la figura del denominado “doble patrón”, una problemática que afecta a miles de trabajadores debido a que el Gobierno del Estado cubre prestaciones como los quinquenios mientras que la Federación paga la nómina.
Esta situación provoca que aparezcan con dos empleadores ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), obligándolos a presentar declaración anual y enfrentando complicaciones fiscales. Los docentes han advertido que no regresarán a las aulas mientras no exista una solución definitiva a este problema.

A las demandas locales se suman otras de carácter federal, entre ellas la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y mejoras en los servicios médicos que reciben los trabajadores de la educación.
La inconformidad también alcanzó a la titular de la SEP en Baja California Sur, Alicia Meza Osuna, a quien los manifestantes responsabilizan de no haber informado oportunamente sobre el retraso en los pagos ni ofrecer una explicación clara sobre la situación.
Hasta ahora, las autoridades educativas no han emitido una postura oficial para aclarar si la falta de pago obedece a una medida administrativa relacionada con el paro magisterial o a problemas en la dispersión de los recursos.
Mientras tanto, el conflicto educativo sigue escalando y miles de estudiantes permanecen fuera de las aulas. En medio de la disputa, los padres de familia exigen una solución inmediata y el magisterio libra una nueva batalla, la de recuperar los salarios que aseguran les corresponden por derecho.
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