El estudio fue elaborado por científicos de The California Institute of Technology y California State University Sacramento, tras una expedición al nido más grande de la serpiente cascabel.
Isla Tortugas, Baja California Sur.- Una expedición de científicos de The California Institute of Technology (Caltech) y profesores de la California State University Sacramento (CSUS), lograron descubrir la antigüedad y una posible conexión bajo la superficie marítima a través de un sistema común de transporte de magma entre el Volcán de Isla Tortuga y la Cuenca de Guaymas.
Lo anterior, después de haber recolectado a finales del mes de agosto y principios de septiembre de 2023, una muestra de roca para estudiar la corteza terrestre y recabar datos de un sonar que permitió estudiar el relieve del fondo oceánico alrededor de este isla, localizada frente a la comunidad de Santa Rosalía, Baja California Sur.
La expedición liderada por la estudiante de doctorado de la División de Geología y Ciencias Planetarias, Adriana Piña (Caltech) recolectaron, analizaron y estudiaron la corteza terrestre de la isla con la de Cuenca de Guaymas, localizada en el Golfo de California, región que se está separando para dar vida a un nuevo fondo oceánico.
La información fue comparada con la de la Expedición 385 del Programa Internacional de Perforación Oceánica, conocido por sus siglas en inglés IODP, quien anteriormente había logrado extraer aproximadamente cuatro kilómetros de núcleos de sedimento en ocho sitios distintos de la Cuenca de Guaymas. En ellos, los científicos de aquel entonces, encontraron cuerpos de magma solidificado (conocidos como sills) que se habían introducido en los sedimentos marinos del Cuaternario.
Estos sills, tras ser comparados con los de la expedición de la estudiante en doctorado, Adriana Piña, resultaron tener características muy similares, en el microscopio, a las rocas volcánicas de Isla Tortuga, lo que sugiere que la isla y estos sills, podrían estar conectados bajo la superficie a través de un sistema común de transporte de magma.
En esta nueva expedición de cinco días se contó con la participación de los profesores Joann Stock (Caltech) y Brian Hausback (CSUS), así como de los estudiantes de doctorado, Eran Funaro y Josh Anadu (Caltech).
Durante esta expedición se recolectaron muestras de roca y datos de fish finder, un sonar que permite estudiar el relieve del fondo oceánico alrededor de Isla Tortuga, con el objetivo de investigar la relación entre Isla Tortuga y los sills de la Cuenca de Guaymas.
Isla Tortuga, es el volcán más grande y el único que sobresale del mar en la Cuenca de Guaymas, localizada en el Golfo de California.

Aunque Isla Tortuga, es un volcán relativamente joven, ubicado en el centro del Golfo de California, podría pensarse que es visitado con frecuencia por geólogos.
Sin embargo, después de las expediciones de Rodey Batiza en los años setenta, hasta donde sabe, ningún otro geólogo ha puesto un pie en la isla con fines de investigación. El acceso no es sencillo.
Aunque Isla Tortuga, es una localidad fascinante con un registro volcánico bien preservado que puede ser utilizado para estudiar algunas de las actividades más recientes en el Golfo de California, también es el sitio extremadamente peligroso, derivado de que es el hogar de la Crotalus Atrox Tortugensis, una serpiente de cascabel endémica que habita la isla.

De tal modo que por no tener depredadores naturales, esta serpiente es uno de los reptiles más abundantes del lugar.
Debido a las condiciones estacionales del viento, la mejor época para visitar la isla es durante el verano, a bordo de una pequeña lancha pesquera conocida como panga. Sin embargo, el verano es también cuando la isla alcanza sus temperaturas y niveles de humedad más extremos. La combinación de la alta densidad de serpientes de cascabel y las condiciones climáticas adversas hacen que la isla sea un lugar peligroso para realizar trabajo de campo.

Después del trabajo de campo en esta isla, los integrantes de la expedición, realizaron diversos análisis de laboratorio para profundizar en el entendimiento del sistema magmático que podría conectar Isla Tortuga con la Cuenca de Guaymas.
Fueron utilizadas técnicas petrológicas como la caracterización petrográfica, la geoquímica de roca total y los análisis de elementos traza. Las inspecciones petrográficas, permitieron observar el contenido mineral y las texturas de las rocas, lo cual ayuda a establecer correlaciones preliminares entre las muestras.
La geoquímica de roca total ayudó a delimitar la composición de la fuente magmática de los flujos de lava de Isla Tortuga y de los sills. Sin embargo, los elementos traza son los que mostraron una sorprendente similitud entre ambas unidades, proporcionando evidencia más sólida de una posible conexión magmática y del entorno tectónico de origen.

Uno de los hallazgos más relevantes de esta investigación fue obtenido a través de un análisis geocronológico de la matriz de roca mediante el método Ar-Ar, el cual arrojó una edad de aproximadamente 120 mil años para uno de los derrames de lava en el suroeste de la isla.
Este resultado sugiere que Isla Tortuga podría tener al menos esa antigüedad, aunque la edad de su última erupción sigue siendo desconocida y está pendiente de confirmación por el laboratorio que realiza los análisis restantes. Además, la isla carece de un mapa geológico detallado, por lo que durante el verano de 2025, Emilia Pelegano-Titmuss —una estudiante de los programas de verano en Caltech— comenzó a elaborar un nuevo mapa que busca documentar la variabilidad composicional de los basaltos presentes en la isla y reconstruir la secuencia de eventos volcánicos a lo largo del tiempo.

La expedición para la elaboración de este extraordinario proyecto fue posible gracias al apoyo financiero de la Sociedad Geológica de América, conocida por sus siglas como GSA, otorgando a Adriana Piña, una beca de investigación en 2023 y otra más en 2024. Los fondos ayudaron a cubrir parte del trabajo analítico necesario para avanzar en el estudio.




