“Esto apenas comienza” cae exsecretario de seguridad de Rocha Moya tras acusaciones de la DEA

El exfuncionario sinaloense es investigado por presuntamente brindar protección e información al grupo criminal encabezado por los hijos de "El Chapo".

Culiacán, Sinaloa.- La presión judicial contra el entorno político y de seguridad del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, escaló este jueves luego de confirmarse que el general en retiro y exsecretario de Seguridad Pública estatal, Gerardo Mérida Sánchez, ya se encuentra bajo custodia de autoridades estadounidenses tras ser señalado por presuntos vínculos con la facción criminal deLos Chapitos”.

De acuerdo con información del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), el exfuncionario sinaloense permanece internado en el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, identificado con el número de registro 62685-512.

Fuentes consultadas por Métropoli MX, revelaron que la entrega de Mérida Sánchez ocurrió el pasado 11 de mayo, luego de ingresar desde Hermosillo, Sonora, y cruzar por la garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo custodia de los United States Marshals Service.

El propio Gabinete de Seguridad federal confirmó el traslado mediante un comunicado oficial, señalando que el Gobierno de México mantiene coordinación institucional con autoridades estadounidenses a través de mecanismos de cooperación internacional.


El exsecretario de Seguridad es señalado por autoridades estadounidenses de presuntamente colaborar con la facción criminal encabezada por los hijos de JoaquínEl ChapoGuzmán.

Las investigaciones apuntan a que funcionarios sinaloenses habrían brindado protección e información privilegiada al grupo criminal a cambio de sobornos millonarios relacionados con el tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas hacia Estados Unidos.

En la acusación difundida por la Fiscalía de Nueva York también aparecen mencionados Rubén Rocha Moya, el alcalde de Culiacán Juan de Dios Gámez, el vicefiscal Dámaso Castro y otros funcionarios, policías y figuras ligadas al aparato político y de seguridad de Sinaloa.


Según la acusación, Rocha Moya habría recibido presuntamente pagos mensuales de hasta 100 mil dólares para proporcionar protección e información a “Los Chapitos”, señalamientos que hasta ahora no han derivado en una imputación formal en México.

La captura del exsecretario ocurre en medio de uno de los episodios más explosivos de la política sinaloense. Apenas el pasado 5 de mayo, el vicefiscal Dámaso Castro anunció su separación del cargo tras verse involucrado en las investigaciones abiertas en Estados Unidos.

Días antes, Rocha Moya y el alcalde Juan de Dios Gámez habían informado sobre su separación temporal de funciones para facilitar las indagatorias.


El escándalo también revive la polémica por el asesinato de Héctor Cuén Ojeda, ocurrido el 25 de julio de 2024.

El caso tomó un giro internacional cuando la defensa de Ismael El Mayo Zambada difundió una carta donde el narcotraficante aseguraba que Cuén Ojeda fue asesinado durante la operación en la que Joaquín Guzmán López presuntamente secuestró al capo sinaloense antes de ser trasladado a Estados Unidos.

Ambos fueron detenidos posteriormente en Texas en un operativo que sigue rodeado de dudas diplomáticas y tensiones entre México y Estados Unidos.

Esto apenas comienza”.

La investigación tomó aún más fuerza luego de que el director de la Drug Enforcement Administration (DEA), Terry Cole, declarara ante el Senado estadounidense que el caso contra Rocha Moyaes sólo el comienzo”.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, insistió en que el gobierno de Estados Unidos deberá presentar pruebas contundentes contra el mandatario sinaloense y el resto de los funcionarios señalados.

Mientras tanto, la detención de Gerardo Mérida Sánchez marca el primer golpe directo contra un integrante del círculo de seguridad de Rocha Moya y abre un nuevo capítulo en la creciente presión judicial binacional sobre el poder político en Sinaloa.