Golpe a los mini casinos ilegales en Los Cabos

La SEMAR y la Policía Estatal retiraron 27 “maquinitas” que operaban sobre la vía pública en Cabo San Lucas.

Los Cabos, Baja California Sur.- En un operativo que ya retumba en los pasillos de la seguridad estatal, elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR), en coordinación con la Policía Estatal de Baja California Sur, aseguraron 27 máquinas tragamonedas que operaban de forma irregular en Cabo San Lucas

Las máquinas estaban instaladas sobre la vía pública, específicamente en las colonias El Arenal y El Caribe, a un costado de dos establecimientos comerciales, sin contar con la autorización federal correspondiente emitida por la Secretaría de Gobernación (SEGOB), encargada de regular los juegos y sorteos en México. 

Las autoridades navales detallaron que la intervención forma parte de las operaciones interinstitucionales y de vigilancia en el marco de las denominadas Operaciones Navales para el Mantenimiento del Estado de Derecho, desplegadas por el Sector Naval de Cabo San Lucas.

Las 27 máquinas quedaron a disposición de las autoridades competentes para la apertura de las carpetas de investigación correspondientes, con el fin de determinar responsabilidades administrativas o penales, así como el origen y destino de estos equipos. 

De acuerdo con la Ley Federal de Juegos y Sorteos, “la operación de máquinas tragamonedas está prohibida en México sin autorización expresa de la Segob“, precisamente para evitar riesgos sociales como la ludopatía, el acceso de menores de edad y la generación de mercados clandestinos de apuestas fuera de los canales regulados.

Más allá de la irregularidad administrativa, las autoridades han vinculado este tipo de máquinas con actividad delictiva. En el operativo se señaló que estos equipos pueden funcionar como puntos de reclutamiento para grupos del crimen organizado, así como lugares donde se facilita la venta y consumo de sustancias ilícitas.

Fuentes oficiales comentaron que estos “minicasinosclandestinos suelen convertirse en una esquina oscura de control territorial, en la que se amalgaman apuestas ilegales, flujo de dinero no regulado y ambientes propicios para delitos menores y mayores, incluidos los relacionados con el narcomenudeo. 

Este aseguramiento en Los Cabos se suma a una serie de acciones similares en otras regiones del país, donde las autoridades federales han localizado y retirado máquinas tragamonedas que funcionaban al margen de la ley, como parte de estrategias para combatir la economía informal vinculada al crimen. 

Las máquinas aseguradas serán analizadas por las fiscalías correspondientes para determinar si existió un esquema de lucro ilegal o vínculos con organizaciones delictivas, mientras las autoridades advierten que la instalación de equipos de juego sin permiso federal puede acarrear sanciones administrativas y posibles cargos penales.