Inicia la veda 2026 para siete especies marinas en BCS

La CONAPESCA confirmó que la pesca de langosta, almeja chiluda y otras especies tendrán restricciones para proteger la reproducción y apoyar la extracción sostenible en mares de Baja California Sur.

La Paz, Baja California Sur.- A partir de febrero de 2026 entrará en vigor el periodo de veda para siete especies en aguas marinas y cuerpos interiores de Baja California Sur y otros nueve estados del país, informó la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA).

La medida tiene como objetivo proteger los ciclos reproductivos de especies estratégicas y garantizar la sostenibilidad de los recursos pesqueros, en un escenario donde la actividad representa sustento económico, identidad cultural y estabilidad social para miles de familias sudcalifornianas.

Entre las especies sujetas a veda destaca la langosta, uno de los productos de mayor valor comercial en el Pacífico mexicano. El periodo de restricción abarcará del 16 de febrero al 14 de septiembre de 2026, desde la costa occidental de la Península de Baja California hasta la orilla norte del arroyo “El Tordillo”, en Baja California Sur.

Asimismo, la almeja generosa o “chiluda” quedará protegida en Bahía Magdalena del 10 de febrero al 30 de abril de 2026. En esta región, la captura de moluscos constituye una actividad clave para cooperativas y pescadores ribereños, por lo que la veda representa un ajuste directo en la dinámica económica local.

De acuerdo con la autoridad pesquera, estas restricciones buscan evitar la sobreexplotación durante los periodos críticos de reproducción y mantener poblaciones estables que aseguren su aprovechamiento futuro.

La CONAPESCA precisó que no todas las actividades quedarán suspendidas. Se autorizó el aprovechamiento sostenible de especies como abulón y lisa en Baja California Sur, bajo esquemas regulados que permiten la continuidad productiva sin comprometer la conservación.

Las disposiciones se sustentan en opiniones técnicas del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), organismo responsable de evaluar el estado de las poblaciones marinas y emitir recomendaciones de manejo.

El enfoque, según lo informado, busca equilibrar la extracción con la capacidad natural de regeneración de las especies, bajo el principio de que la sostenibilidad es condición indispensable para la viabilidad económica del sector.

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural reiteró, junto con CONAPESCA, su compromiso con el bienestar del sector pesquero y la protección de los ecosistemas marinos y de agua dulce.

No obstante, especialistas advierten que el éxito de la veda dependerá no solo de su publicación oficial, sino de la vigilancia efectiva, el combate a la pesca ilegal y la implementación de apoyos económicos que permitan a las comunidades cumplir con las restricciones sin comprometer su subsistencia.

En Baja California Sur, donde la pesca ribereña es parte estructural de la economía costera, cada periodo de veda implica sacrificios inmediatos en nombre de beneficios a largo plazo. La efectividad de la medida radicará en que el silencio temporal del mar se traduzca en poblaciones recuperadas y en mayor estabilidad futura para quienes dependen de él.