El Poder Judicial de la Federación analiza tirar una obra acusada de violar el orden público, contaminar el subsuelo y avanzar con el aval del Ayuntamiento de Los Cabos.
Cabo San Lucas, Baja California Sur.- Ante el Juzgado de Distrito, una institución fiduciaria, a través de su apoderado legal, inició formalmente el procedimiento de petición de demolición del condominio Montigny, ubicado en el fraccionamiento Misiones del Cabo, al señalar graves violaciones al orden público en materia de asentamientos humanos y posibles impactos ambientales negativos.
De acuerdo con el expediente promovido ante el Poder Judicial de la Federación, la obra habría avanzado sin contar con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ni estudios de riesgo, lo que –sostienen los promoventes– coloca al proyecto fuera del marco legal. El caso Andamar en Tulum en agosto de 2025 es citado como precedente para derribar desarrollos que transgredan la normatividad y afecten el interés colectivo.
El arquitecto Gustavo Escobar Sotelo, especialista en avalúo e impacto urbano, informó que, tras un procedimiento técnico-jurídico y de campo, se concluyó la existencia de una grave violación al orden público, con repercusiones ambientales que podrían generar impactos negativos diversos en la zona.

En medio de las labores de edificación del condominio de hasta 5 niveles de construcción, los vecinos del área residencial han levantado cientos de quejas dirigidas a los desarrolladores porque la obra bloquea totalmente la visibilidad hacia el puerto turístico de Los Cabos.
Los residentes pagaron un sobreprecio de venta para adquirir sus propiedades con vista panorámica al Arco de Cabo San Lucas y la playa de El Médano desde la comodidad de sus salas, terrazas o habitaciones. Sin embargo, las paredes de concreto levantadas frente a los inmuebles les impiden gozar de ese privilegio que significó un costo extra para los dueños.

Los promoventes acusan que el Ayuntamiento de Los Cabos permitió la continuidad de la construcción pese a las irregularidades, lo que habría perjudicado a particulares y vecinos del fraccionamiento. Las acusaciones incluyen presunta corrupción institucional por omisiones en la supervisión y control del desarrollo urbano.
Riesgos sanitarios y descargas al subsuelo.
Entre los datos técnicos y vecinales integrados al caso se advierte que el terreno carece de pavimento y drenaje. A diferencia de otros complejos de la zona -como Misiones del Cabo, Thompson Hotel y Sun Rock Condos, que operan plantas de tratamiento para riego, Montigny enviaría las aguas residuales a depósitos subterráneos, con el riesgo de descargas al subsuelo.
Vecinos señalan que prácticas similares en Villas de Misiones habrían derivado en contaminación de la franja costera, con olores fétidos y afectaciones visibles, pese a la certificación Blue Flag de playas en el área, la cual –afirman-no refleja la realidad ambiental.
En Misiones del Cabo existen más de 25 residencias de alto valor que históricamente no han sido conectadas a una planta comunitaria, lo que habría permitido que aguas negras se filtren por gravedad hacia el mar. Los denunciantes apuntan a una falla sistemática de las instituciones para corregir el problema o exigir soluciones colectivas.
Incluso, refieren que Thompson Hotel ha reconocido afectaciones en su playa y ha intentado intervenir sin éxito. El grupo de afectados y vecinos subrayan la urgencia de la denuncia formal y de la intervención federal para frenar daños ambientales, proteger la salud pública y restablecer el orden legal en el desarrollo urbano de la zona.
El procedimiento sigue su curso en el ámbito federal. De prosperar, Montigny podría enfrentar la demolición, sentando un nuevo precedente en Baja California Sur contra proyectos que incumplan la ley ambiental y urbana.
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