Una joven madre de familia hizo públicas las amenazas de muerte que recibió por parte de su ex pareja y padre de su hija a través de la plataforma de Whatsapp.
La Paz, Baja California Sur.- Una joven madre de familia identificada como Effy “N”, denunció vivir bajo constantes amenazas de muerte por parte de su ex pareja en la ciudad de La Paz, en un caso que ha estremecido las redes sociales y vuelve a poner en el centro la grave problemática de violencia familiar que se vive en el estado.
Las pruebas son contundentes. A través de capturas de pantalla de una conversación por la plataforma de Whatsapp, se exhiben mensajes cargados de odio, insultos y amenazas explícitas, donde el presunto agresor advierte con quitarle la vida, dejando en evidencia un patrón de violencia que –según la víctima– no es reciente.
“Estoy cansada de recibir amenazas…no es la primera vez”, expresó la mujer, quien decidió hacer pública la situación ante el temor de que las agresiones escalen.
La denunciante identificó a Uziel Isaac Saab Acosta como el responsable de las intimidaciones, señalando que existen antecedentes y denuncias previas por violencia familiar, lo que ha incrementado la preocupación entre los ciudadanos.


Este caso no es aislado. En Baja California Sur, la violencia familiar y las amenazas contra mujeres continúan siendo una realidad alarmante. De acuerdo con datos oficiales obtenidos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), de enero a diciembre de 2025 se abrieron 3 mil 292 carpetas de investigación por el delito de violencia familiar.
Las cifras durante este año no han mostrado diferencia alguna. Tan solo en enero se interpusieron 270 denuncias por violencia familiar en un solo mes. Esto equivale a 11 casos diarios en 2026, un delito que lejos de disminuir, va en aumento en los 5 municipios de la entidad.
Según el Centro de Justicia para Mujeres Estatal (CJM), se trata de denuncias que comienzan con insultos y hostigamiento y que frecuentemente escalan a agresiones físicas o incluso feminicidios, en un patrón que organizaciones civiles han advertido de manera reiterada.
La exposición pública de este caso refleja una constante: mujeres que, ante el miedo y la falta de respuestas inmediatas, recurren a redes sociales para visibilizar su situación y buscar protección.
La crudeza de los mensajes ha generado una ola de indignación. Ciudadanos y colectivos exigen la intervención inmediata de las autoridades para garantizar la seguridad de la víctima, su hija y su familia. El llamado es urgente para las instituciones encargadas de impartir justicia, es actuar antes de que la violencia escale a un desenlace fatal.
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