Policías municipales mantienen su paro laboral ante la falta de respuesta a su demanda de aumento salarial, mientras denuncian presuntos abusos cometidos por algunos agentes activos y señalan omisiones de la Dirección de Seguridad Pública.
Ciudad Constitución, Baja California Sur.- La crisis al interior de la Policía Municipal de Comondú ha llegado al límite. Mientras un grupo de agentes mantiene un paro laboral para exigir mejores condiciones salariales, denuncias internas advierten sobre una corporación fracturada, con acusaciones de presuntos actos de abuso por parte de algunos elementos y un señalamiento directo contra la falta de atención de los mandos municipales.
Los policías inconformes aseguran que su movimiento no busca privilegios, sino el cumplimiento de compromisos laborales y un incremento salarial acorde con las responsabilidades que enfrentan diariamente en las calles del municipio.
“Continuamos alzando la voz con respeto, pero también con firmeza”, expresaron varios integrantes de la corporación, quienes señalaron que agotaron las vías del diálogo antes de iniciar la protesta.

De acuerdo con el posicionamiento difundido por los agentes, la inconformidad surge luego de que, aseguran, no se han obtenido respuestas favorables a una petición que consideran legítima: mejorar sus percepciones económicas y garantizar condiciones laborales dignas.
“Nuestra protesta no nace de la confrontación, sino del incumplimiento de los compromisos y de la falta de resultados”, señalaron.
Los elementos sostienen que durante años han cumplido funciones de seguridad bajo condiciones adversas, enfrentando riesgos operativos sin que exista, dicen, un reconocimiento institucional proporcional a su trabajo.

Mientras el paro continúa, dentro de la propia corporación han surgido acusaciones contra algunos agentes que permanecen en funciones, a quienes señalan de presuntos actos de extorsión, robos y hostigamiento hacia los ciudadanos.
Los denunciantes afirman que estos hechos ocurrirían bajo la protección de mandos de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, señalando directamente al titular identificado como Pablo Arano, a quien acusan de privilegiar la protección de ciertos elementos en lugar de atender la problemática laboral que mantiene dividida a la policía.

Hasta el momento, las acusaciones no han sido acompañadas públicamente por denuncias formales ante las autoridades ministeriales, por lo que corresponderá a las instancias correspondientes investigar y determinar responsabilidades.
La situación ha generado preocupación entre los habitantes del Valle de Santo Domingo, quienes observan una corporación debilitada en medio de reclamos internos y cuestionamientos sobre la operación de la seguridad pública municipal.
Los agentes en paro hicieron un llamado al Gobierno del Estado para intervenir y cumplir con los acuerdos establecidos, advirtiendo que continuarán unidos hasta obtener una respuesta.
“Exigimos justicia, reconocimiento y condiciones laborales acordes con la responsabilidad que asumimos cada día”, señalaron.
La protesta, que inició como una exigencia salarial, ahora expone una crisis más profunda dentro de la seguridad pública de Comondú: policías que reclaman mejores condiciones mientras la población y los elementos inconformes cuestionan el funcionamiento interno de una institución encargada precisamente de garantizar el orden.
“Porque la dignidad del policía también se respeta”, concluyeron los inconformes, amagando con llevar a otro nivel sus manifestaciones en caso de que las autoridades municipales y estatales sigan ignorando sus demandas.
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