Los habitantes denuncian la salida de personal médico y administrativo en medio de carencias de medicamentos, materiales básicos y problemas de operación.
Vizcaíno, Baja California Sur.– La crisis que enfrenta el sistema de salud en Baja California Sur alcanzó un nuevo punto de tensión en el norte del estado. Habitantes de Vizcaíno denunciaron que la Unidad de Medicina Familiar del ISSSTE se quedó sin médico tras la presunta renuncia del único profesionista que atendía la clínica, situación que atribuyen a una reducción salarial aplicada por la institución.
La denuncia comenzó a circular en redes sociales a través de videos difundidos por los derechohabientes de la comunidad, quienes expresaron su preocupación por la falta de personal médico y las condiciones en las que opera la unidad de salud.
“Mire, profe, acaba de renunciar el doctor del ISSSTE porque le quisieron bajar el sueldo. Además de las personas administrativas también sin avisarle. Estamos sin médico aquí en Vizcaíno”, señala uno de los testimonios compartidos por los usuarios.
Los inconformes aseguran que el problema no afecta únicamente al médico que presuntamente dejó el cargo, sino también a trabajadores administrativos que habrían sufrido reducciones en sus ingresos.
Según las denuncias, algunos empleados estarían recibiendo apenas alrededor de 2 mil 500 pesos por quincena, una cantidad que consideran insuficiente para cubrir sus necesidades básicas.
La situación ha provocado indignación entre los habitantes de Villa Alberto Andrés Alvarado Arámburo, quienes aseguran que la clínica ya enfrentaba múltiples carencias antes de la presunta renuncia del médico.
“Aquí seguimos en la decadencia del servicio. El doctor está aquí dos turnos porque no mandan médicos. La solución no es traer un reemplazo temporal, la solución es hacer lo justo. Hay ocasiones en que ni siquiera tienen hojas, tinta o medicamentos para trabajar”, denunció otro usuario en una grabación difundida en plataformas digitales.
Las quejas se suman al clima de inconformidad que ha prevalecido en el sector salud durante las últimas semanas en Baja California Sur, donde trabajadores han realizado protestas y movilizaciones para exigir mejores condiciones laborales, abasto de medicamentos y atención a sus demandas.
El dirigente sindical Elmuth Castillo Sandoval ha cuestionado públicamente el nuevo esquema de pago implementado por el ISSSTE, al considerar que representa un retroceso en los derechos laborales de los trabajadores.
Según ha señalado, el pago por horas genera incertidumbre, desalienta la permanencia del personal y podría provocar una mayor fuga de médicos y trabajadores de salud, especialmente en comunidades alejadas como Vizcaíno.
Por su parte, el gobernador del estado, Víctor Castro Cosío, sostuvo recientemente que las inconformidades provienen de un grupo reducido de trabajadores y atribuyó parte del conflicto a diferencias internas dentro del sindicato.
Mientras tanto, los derechohabientes advierten que quienes terminan pagando las consecuencias son los pacientes. La posibilidad de que una comunidad entera quede sin atención médica suficiente ha generado indignación entre los habitantes, quienes exigen una respuesta inmediata de las autoridades federales y del ISSSTE.
Hasta el cierre de esta edición, el ISSSTE en Baja California Sur no había emitido una postura oficial respecto a la presunta renuncia del médico, las denuncias de reducción salarial ni las condiciones señaladas por los usuarios de la unidad médica de Vizcaíno.


