Tres desenmalles y dos traslados médicos en Los Cabos y La Paz evidencian la amenaza de las redes fantasma en el Golfo de California.
La Paz, Baja California Sur.- En un esfuerzo coordinado contra el tiempo, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y cuerpos de emergencia realizaron tres desenmalles de lobos marinos y dos rescates con traslado para atención médica especializada en los municipios de Los Cabos y La Paz.
En estas intervenciones participaron de manera coordinada la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) la Secretaría de Marina (SEMAR), el Fondo para la Protección de los Recursos Marinos (FONMAR), Cabo Dolphins, el México Marine Wildlife Rescue Center, la Red de Observadores Ciudadanos, PET Los Cabos, además del cuerpo de bomberos y la Cruz Roja de Cabo San Lucas, junto con personal de seguridad local.

Tras las labores de salvamento, la PROFEPA explicó que el problema de los enmallamientos –comúnmente asociados a redes de pesca abandonadas o mal gestionadas– representa una amenaza constante para la fauna marina del Golfo de California. Los lobos marinos, curiosos por naturaleza, pueden quedar atrapados, sufrir lesiones severas e incluso morir por asfixia o infecciones si no reciben atención oportuna.
Las llamadas “redes fantasma” –artes de pesca perdidas o abandonadas– pueden permanecer años en el mar, atrapando especies de manera indiscriminada. Además de lobos marinos, tortugas, aves y cetáceos también resultan afectados.
De acuerdo con especialistas ambientales, el lobo marino de California (Zalophus californianus) habita colonias reproductivas en islas y zonas rocosas del estado, particularmente en el Parque Nacional Zona Marina del Archipiélago de Espíritu Santo y áreas cercanas a Los Cabos. Su comportamiento curioso y su interacción frecuente con embarcaciones los convierte en víctimas recurrentes de enmallamientos.

En años recientes, organizaciones como la misma CONANP y la SEMAR han participado en múltiples operativos para liberar ejemplares atrapados en sogas, redes y plásticos.
En 2024 y 2025 se documentaron casos similares en inmediaciones del Archipiélago de Espíritu Santo y en la marina de Cabo San Lucas, donde crías y juveniles fueron rescatados con cortes profundos en cuello y aletas. En varios de esos eventos intervino el México Marine Wildlife Rescue Center, brindando estabilización clínica, tratamiento antibiótico y monitoreo posterior antes de su liberación.
También en La Paz, personal de Fonmar BCS y brigadas comunitarias han respondido a reportes de ejemplares con anzuelos incrustados o signos de desnutrición vinculados a alteraciones en su entorno.
Ambientalistas advierten que el crecimiento urbano, el turismo náutico y la pesca irregular incrementan el riesgo de interacción negativa con fauna silvestre.
Tan solo en temporadas altas, la movilidad marítima en zonas como Cabo San Lucas se multiplica, elevando la posibilidad de accidentes y contaminación.
Los especialistas indican que la denuncia oportuna marca la diferencia: un lobo marino enmallado puede morir por asfixia, infección o inanición si no recibe atención en cuestión de días.
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