El megaproyecto Baja Bay Club, que pretendía construir villas, hotel y campo de golf cerca del arrecife, fue declarado inviable por riesgos ambientales en el ecosistema de Cabo Pulmo.
Cabo Pulmo, Baja California Sur.- El megaproyecto turístico e inmobiliario “Baja Bay Club”, promovido por el Fideicomiso Cabo Dorado, fue frenado por la autoridad ambiental federal tras detectarse inconsistencias técnicas, omisiones graves y riesgos directos para uno de los ecosistemas más importantes del Golfo de California.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) determinó negar la autorización de impacto ambiental al desarrollo que se pretendía construir a 1.5 kilómetros del Parque Nacional Cabo Pulmo, un santuario natural reconocido por albergar el arrecife de coral más grande del Golfo de California.
El plan contemplaba un complejo turístico de gran escala que incluía:
1–422 villas residenciales.
2–275 habitaciones de hotel.
3–Club de playa.
4–Infraestructura para embarcaciones.
5–Un campo de golf sobre dunas costeras.
Todo ello dentro de unas 600 hectáreas de desarrollo frente al mar, una zona considerada ecológicamente sensible por su cercanía con el arrecife de Cabo Pulmo. Tras revisar el expediente, la SEMARNAT concluyó que el proyecto presentaba contradicciones y omisiones relevantes.
Entre los hallazgos más preocupantes se identificó que los promoventes negaron la existencia de cuerpos de agua en el predio, cuando en realidad existen al menos tres arroyos temporales que desembocan en el mar, lo que podría provocar sedimentación y contaminación del arrecife.
Además, se advirtió que el desarrollo podría provocar:
–Daños a corredores biológicos hacia la Sierra de la Laguna.
–Afectaciones a la resiliencia costera frente a huracanes.
–Impactos en zonas de anidación de tortugas marinas y del gallito marino.
Las autoridades también detectaron que el proyecto habría sido fragmentado en dos desarrollos –Baja Bay Club y Hotel Bahía El Rincón– con el objetivo de evitar una evaluación ambiental regional más rigurosa.
La controversia escaló luego de que organizaciones ambientales impugnaran la autorización inicial otorgada en 2024 por la delegación estatal de la SEMARNAT en Baja California Sur.
Entre las organizaciones que solicitaron revisar el permiso destacan: El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Greenpeace México, Amigos para la Conservación de Cabo Pulmo y Cabo Pulmo Vivo.
La petición también fue respaldada por más de 9 mil firmas ciudadanas, que alertaban sobre los posibles impactos al ecosistema marino. Tras analizar los recursos de revisión, la Unidad Coordinadora de Asuntos Jurídicos de la SEMARNAT determinó anular la autorización otorgada en 2024 y ordenar la emisión de un dictamen negativo definitivo.
La resolución administrativa concluye que el proyecto es técnica y jurídicamente inviable en las condiciones presentadas. Organizaciones ambientales celebraron la decisión y señalaron que marca un precedente importante contra la fragmentación de proyectos para evadir evaluaciones ambientales completas.
Aunque el promovente aún podría impugnar la resolución por la vía legal, por ahora el megaproyecto queda oficialmente bloqueado frente a uno de los ecosistemas marinos más valiosos de México.
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