Puerto San Carlos, Baja California Sur.- Un día anterior al arranque de la temporada de captura de la almeja generosa, el secretario y subsecretario de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario del gobierno del estado de Baja California Sur, Andrés Córdova Urrutia y José Fernando García Romero, respectivamente, fueron advertidos por el presidente municipal de Comondú, José Walter Valenzuela Acosta, respecto de analizar, valorar y tomar en cuenta la temperatura del agua del mar, la verificación de los equipos de pesca y la certificación de los 165 buzos de este puerto registrados para participar en el aprisionamiento del bivalvo.

Durante una reunión de trabajo del Subcomité Estatal de Almeja Generosa, el edil fue callado por los servidores públicos estatales, cuando exponía la situación, porque “no formaba parte del comité”, y en la reunión, únicamente estaba como invitado especial sin voz ni voto.

Así, y llevados por la presión y ambición del grupo de permisionarios que controla desde hace décadas la pesca comercial en este puerto, el Subcomité Estatal de Almeja Generosa, desestimó la alerta, y de manera negligente, firmó y autorizó el arranque de la temporada de captura de la también llamada almeja chiluda, a pesar de que oportunamente supieron que no había condiciones climatológicas para que los buzos pudieran sumergirse alrededor de 30 metros de profundidad y extraer la especie del mar.

En las propias oficinas del gobierno del estado en Comondú,  Andrés Córdoba Urrutia y Fernando García Romero, cabezas del Subcomité Estatal de Almeja Generosa, literalmente se negaron a escuchar la advertencia que  –tras la tragedia– el propio secretario general del Ayuntamiento de Comondú, Anselmo Mendoza, confirmó y declaró que el gobierno municipal “desde un principio no estuvo de acuerdo”.

Sin embargo, las consecuencias de la ambición de los permisionarios combinada con la negligencia de servidores público del gobierno del estado, arrojó el pasado 7 de agosto un saldo rojo, cuando 9 buzos –tras sentirse mal– comenzaron a subir a la superficie y llegaron descompresionados, 5 de lo cuales, tuvieron que ingresar de urgencia a la cámara hiperbárica.

Desgraciadamente, y como era de esperarse, uno de los buzos de nombre Juan Iván, finalmente fallleció tras no conseguir respirar oxigeno puro en condiciones normobáricas, sobre todo porque cuando ingreso al mar, traía un problema respiratorio que al final hizo crisis en el fondo marino.

Según la versión de Ismael Vega, responsable de la cámara hiperbárica, este suceso no fue algo normal. Por el contrario, justamente por la negligencia gubernamental, cinco buzos fueron metidos a la cámara para rehabilitación, y cuatro más recibieron oxígeno, debido a una intoxicación leve por el nitrógeno residual que genera el mismo cuerpo a esas profundidas en aguas cálidas.

De hecho, Vega dijo que el principal problema es que los buzos se internaron a 30 metros de profundidad y además es posible que se hayan excedido en el tiempo permitido, lo que detonó el problema.

El agua está caliente, no tibia, caliente, eso influye en el organismo, acumula más nitrógeno residual de lo normal debido a la actividad fisica”, explicó, durante una entrevista.

 

El reparto de culpas

La noticia de la muerte del joven Juan Iván recorrió rápidamente las pesquerías, y más tarde las redes sociales, donde fue reproducida la tragedia. Con esto también surgió el reparto de culpas.

En evidente complicidad con el secretario y subsecretario de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario del gobierno del estado de Baja California Sur, Andrés Córdova Urrutia y José Fernando García Romero, respectivamente, y tratando de evadir responsabilidades que inclusive amerita una investigación judicial, los líderes pesqueros salieron a responsabilizar al Ayuntamiento de Comondú, cuando es una entidad gubernamental que –ellos mismos dijeron en la reunión del Subcomité Estatal de la Almeja Generosa— “”no cuenta con voz ni voto dentro del comité””, mucho menos con atribuciones legales.

En cambio, el líder pesquero de este puerto, Guadalupe Amador Manríquez, uno de los promotores del levantamiento de la veda, grabó un video para salir a “”lamentar”” la muerte del joven buzo, darle condolencias a su familia, y acusar a Anselmo Mendoza de emitir “”declaraciones poco serias“”.

En el video, filtrado por el propio Gobierno del Estado, y buscando exhonerar de culpas a Andrés Córdova y Fernando García Romero, el dirigente pesquero también señaló que el secretario general del Ayuntamiento de Comondú, “”sabía de los riesgos de la pesca de buceo, puesto que él cuenta con una pesquería“”.

Por lo anterior recomendó al resto de los buceadores “”no salir de día, sino de noche””, tal y como lo hace un grupo de otros 60 buzos, aunque en realidad, tras la tragedia, finalmente nadie salió a capturar en este primera temporada que cierra el 11 de septiembre, y reinicia hasta nuevo aviso.

No corresponden a la realidad (las declarciones de Anselmo), él tiene una parte pesquera, la pacífico norte, por allá se da mucho el buceo, él sabe bien que esto es un riesgo serio y fuerte, yo quisiera hacer un llamado a todos los compañeros buzos que están trabajando la generosa, que se cuiden, hay un grupo fuerte, considerable, de unos 60 buzos que desde enero a la fecha han venido trabajando de noche, que no trabajan de día pues, que trabajan de noche, porque así están las condiciones en la pesca de la generosa”, citó.

El vocero de los lideres que tienen controlada la pesquería desde hace décadas, Guadalupe Amador Manríquez, junto con Humerto Arias Espinoza, Jorge García Facha y Javier Cázares, son quienes cada temporada gozan de las mejores ganancias sin ingresar nunca al agua, utilidades que desde luego alcanzan a servidores públicos corruptos, porque –según datos recabados por MetrópoliMx– cada pieza de almeja generosa, es vendida en el mercado asiático en un promedio de hasta 350 pesos, cuando, contradictoriamente, los permisionarios, únicamente pagan el kilo de bivalvo en 24 pesos a los buzos que se juegan la vida.

Asimismo, otra forma de pago es que los buzos reciben su pago por jornal o 500 piezas recogidas. En definitiva, desde luego, la ganancia de quien arriesga la vida es diametralmente opuesta a los líderes que consiguen un permiso de INAPESCA.

 

Las alertas que nadie oyó

Luego del deceso de Juan Iván, también el Ayuntamiento de Comondú, tomó su postura.

El gobierno municipal desde un principio no estuvo de acuerdo para que se abriera la captura de la almeja generosa, ya que las condiciones no eran favorables”, declaró Anselmo Mendoza, secretario general del Ayuntamiento de Comondú.

En la reunión con los líderes pesqueros, el alcalde José Walter Valenzuela Acosta, mencionó justamente las malas condiciones del agua caliente, la falta de equipo eficiente y la no certificación de los buzos, pero quienes sí querían irse a la captura señalaron que “”él no cuenta con voz ni voto”” sobre la última decisión tomada de manera negligente.

A esta alerta vino a sumarse el buceador Jorge Ruiz, quien señaló que muchos buzos como él “”no quisieron participar en este ciclo””, debido a que “”las condiciones del agua no son las óptimas””, ni tampoco la profundidad a la que tienen que llegar para conseguir estos “frutos de mar”.

Sabemos muy bien la problemática que hay, pero sabemos realmente que si los permisos no se hubieran otorgado no le hubiera pasado nada a nadie, yo conozco a varios productores que decidieron no salir a la captura y también buzos como nosotros, pero hubo quieres tomaron la decisión de salir, ¿por qué? Porque tienen necesidad, todos tienen necesidad”, explicó.

Detalló que los deudos del buzo fallecido dejó a cinco hijos en la orfandad, y lamentablemente “”no se abogará por ellos“”.

Son factores que la autoridad no lo está viendo”, acusó.

Por su parte, el cooperativista Mario Ruiz refirió que “”con esta tragedia se vuelven a repetir las fallas que se vienen dando dentro de la forma en que se capturan estas especies marinas, así como la falta de conciencia de las autoridades“”.

No nos dan los permisos cuando deben de darnos y nos los quitan cuando debemos sacar el producto, realmente es muy triste lo que está sucediendo, ver partir a un compañero amigo de nosotros, y no sé Conapesca, Inapesca, no sé qué quieran hacer con nosotros, el sector pesquero ahorita está un poco desorganizado, del cual queremos que esté organizado”, comentó.

Así, mientras el cuerpo del buzo era velado por familiares y amigos, el Subcomité Estatal de Almeja Generosa, convocó a una sesión extraordinaria en la representación de gobierno del estado en Comondú.

En la junta estuvo presente de nueva cuenta el secretario de Pesca, Acuacultura y Desarrollo, Andrés Córdoba Urrutia, tratando de tapar el pozo, una vez, ahogado el niño.

Al término de la sesión, el Subcomité dio a conconer 9 acuerdos que se tomaron, a raíz de la muerte de Juan Iván y de la descompresión de los otros buzos que lograron sobrevivir. A continuación se detalla los siguiente puntos:

1.- Curso de certificación de todos los jóvenes buzos de la zona.

2.- Los buzos que se detecten enfermos se les impedirá el ingreso al mar, mientras se recuperan de trabajar.

3.- Revisiones aleatorias de los buzos antes de salir a las capturas.

4.- Se buscará brindar Seguro Social para los buzos.

5.- Propuesta de que cada embarcación cuente con un tanque de oxígeno.

6.- Todos los buzos deberán contar con su certificación 30 días antes de la pesquería.

7.- Se planteará los servicios de una ambulancia marina.

8.- Reunión con los buzos de San Carlos para darles a conocer los acuerdos tomados.

Al final de la tragedia que envolvió a Puerto San Carlos, nadie, ninguna autoridad, se hizo responsable. Tampoco se abrió una investigación oficial para deslindar responsabilidades penales por la negligencia.

Ni que decir de Andrés Córdova Urrutia y Fernando García Romero que sospechosamente autorizaron la apertura de temporada de captura de esta  especie tan cotizada en el mercado extranjero, a pesar de que no había condiciones climatológicas en el mar.

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