La familia de Raúl Alberto Martinez Santiago realizó una manifestación pacífica en la Plaza Mijares para exigir respuestas a diez días de su desaparición en San José del Cabo.
San José del Cabo, Baja California Sur.- Veladoras encendidas, flores sobre el suelo y una ficha de búsqueda en español e inglés cubrieron la Plaza Mijares de San José del Cabo la tarde del 19 de febrero.
El caso de Raúl Alberto Martínez Santiago no pasó desapercibido. Su familia hizo una manifestación pacífica para exigir respuestas sobre su repentina y misteriosa ausencia. Su rostro, ampliado en carteles y pancartas, tapizó la explanada de la plaza que se convirtió en el corazón de la ciudad en un altar público contra el silencio.

Raúl Alberto, de 28 años, desapareció el pasado 10 de febrero. Fue visto por última vez a las 9 de la noche cuando salió de su domicilio en el fraccionamiento Villas de Cortés con la intención de ir a correr. Desde entonces, no hay rastro de el.
La manifestación fue tranquila, pero cargada de dolor. Familiares, amigos y ciudadanos se acercaron para solidarizarse. Su madre, Yesenia Santiago, tomó la palabra con la voz entrecortada.
“Uno no está preparado para este tipo de situaciones. Es muy lamentable. Hoy hablo por mi hijo, pero sé que detrás hay miles de familias haciendo lo mismo que yo. Hoy me pasó a mí y es momento de voltear a ver que efectivamente hay un problema”, expresó ante quienes se congregaron.
Raúl Alberto no era un desconocido para su comunidad. Vivía con sus padres, colaboraba en el negocio familiar y, según su madre, llevaba una vida normal.
“No tenía vicios, tomaba como cualquier joven, salía con sus amigos, le gustaba el ajedrez. Lo que queremos es encontrarlo”, dijo Yesenia, subrayando que su hijo tenía metas y proyectos por cumplir.

La familia no ha dejado de tocar puertas. El 16 de febrero acudieron a la ceremonia de Honores a la Bandera para pedir públicamente el apoyo del alcalde de Los Cabos, Christian Agúndez Gómez y exigir que se agilicen las investigaciones. Tres días después, la exigencia se trasladó a la plaza pública.
La ficha de búsqueda, colocada en gran formato y en dos idiomas, no es casual. San José del Cabo es un destino turístico internacional; la familia sabe que cada visitante puede convertirse en un testigo clave. Cualquier dato, por mínimo que parezca, puede marcar la diferencia.
Mientras la imagen de Raúl Alberto permanece en la plaza, su ausencia pesa en casa. La manifestación no fue un acto de confrontación, sino un llamado urgente a la empatía y a la acción.
Porque detrás de cada fotografía pegada en un muro hay una historia interrumpida.
Y en el centro de San José del Cabo, esa historia tiene nombre y apellido.
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